Erick Portillo, originario de Cuauhtémoc, Chihuahua, se proclamó subcampeón del mundo en salto de altura tras alcanzar una marca personal de 2.30 metros, durante el Campeonato Mundial indoor celebrado en Torun, Polonia.
El atleta de 25 años consiguió la primera medalla para México en la historia de los mundiales de atletismo bajo techo, en una competencia donde se mantuvo entre los mejores hasta el intento final por el oro.
Portillo tuvo la oportunidad de quedarse con el primer lugar luego de que el ucraniano Oleh Doroshchuk fallara su tercer intento en los 2.33 metros. Con un último salto disponible y el público pendiente, el mexicano buscó superar la marca, pero derribó el listón, asegurando así la medalla de plata.
El resultado es producto de una trayectoria marcada por la constancia. Desde niño, llamó la atención por su habilidad física, lo que lo llevó a incursionar en distintas pruebas antes de enfocarse en el salto de altura. Fue a los 11 años cuando decidió especializarse, tras superar una marca de 1.50 metros que le permitió ingresar formalmente a esta disciplina.
A los 16 años emigró a Estados Unidos para continuar su desarrollo deportivo, aunque posteriormente regresó a México para entrenar en Querétaro. Durante ese periodo, enfrentó dificultades económicas y personales, al punto de permanecer temporalmente sin vivienda y dormir en instalaciones deportivas, mientras continuaba con su preparación.
Pese a las condiciones adversas, no interrumpió sus entrenamientos y logró clasificar a competencias internacionales en categorías juveniles, consolidando su camino en el atletismo.
En Torun, Portillo se presentó con indumentaria sencilla y sin bandera, pero eso no impidió que firmara la mejor actuación de su carrera. Tras la competencia, saludó a los jueces uno por uno y celebró con una sonrisa el resultado obtenido, en una jornada que también coincidió con la destacada participación del suizo Simon Ehammer en pruebas combinadas.
