Las tensiones dentro de la coalición oficialista se mantienen luego del rechazo a la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum en la Cámara de Diputados. Ahora, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) encendió nuevas alertas sobre el llamado “Plan B” que prepara el Ejecutivo, al considerar que algunos puntos de la propuesta generan preocupación dentro del partido.
De acuerdo con fuentes del PVEM citadas en reuniones internas de la dirigencia, uno de los temas que más inquietud provoca es la posibilidad de incluir asuntos electorales dentro de las consultas populares nacionales, mecanismo que actualmente no permite someter este tipo de temas a votación ciudadana.
“Tiene cosas muy preocupantes”, señaló un dirigente del partido ecologista que participó en una reunión con líderes del PVEM para analizar los anuncios realizados por la presidenta en su conferencia matutina.
Según estas fuentes, el Partido Verde coincide en alrededor del 90% de los planteamientos planteados por el gobierno federal, pero considera riesgoso modificar el marco legal para que los temas electorales puedan ser sometidos a consultas populares.
“Puede cambiar todo el sistema político general de México de un día para el otro”, advirtió el dirigente consultado.
En días recientes, Sheinbaum rechazó que el rechazo de su reforma electoral original en San Lázaro represente una derrota y anunció que enviará una nueva iniciativa que busca alcanzar objetivos similares por otras vías.
Entre los puntos mencionados por la mandataria se encuentran la reducción del presupuesto de los congresos locales, la disminución del número de regidores en municipios, cambios en la fecha de la revocación de mandato y recortes salariales a consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE). Además, planteó la posibilidad de incorporar temas electorales al catálogo de asuntos que pueden ser sometidos a consulta popular.
Dentro del PVEM, dirigentes han señalado que varias de estas medidas podrían ser respaldadas por el partido, como la modificación de la revocación de mandato, la eventual postergación de la elección judicial o la reducción del tamaño de congresos locales y cabildos municipales.
Sin embargo, insistieron en que permitir consultas populares sobre asuntos electorales sería un punto difícil de aceptar, al considerar que abriría la puerta a modificar reglas fundamentales del sistema político.
“Cambiar la revocación de mandato está bien; postergar la elección judicial lo podemos apoyar; reducir los congresos locales lo podemos entregar; bajar los regidores también, pero incluir temas electorales en las consultas populares es muy peligroso”, indicó la fuente.
Dentro del partido existe preocupación de que mediante este mecanismo puedan retomarse propuestas que ya fueron rechazadas en la Cámara de Diputados, como la reducción del financiamiento público a los partidos políticos, tema que Sheinbaum mencionó como uno de los posibles asuntos que podrían someterse al voto ciudadano.
Por su parte, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, reconoció que la nueva iniciativa del Ejecutivo implicaría modificaciones constitucionales, lo que requeriría mayoría calificada en el Congreso y podría complicar su aprobación.
El escenario mantiene presión dentro de la coalición oficialista, luego de que el Partido Verde y el Partido del Trabajo votaran en contra de la reforma electoral original, lo que impidió alcanzar los votos necesarios en San Lázaro.
Por ahora, dirigentes del PVEM señalaron que esperarán a conocer el contenido completo de la propuesta que el gobierno federal prevé presentar el próximo lunes, cuando se den a conocer los detalles del llamado “Plan B”. Mientras tanto, la discusión continúa dentro del bloque oficialista en vísperas del proceso electoral de 2027.
