Una prueba de ADN confirmó que los restos óseos localizados en Hermosillo corresponden a Marco Antonio Sauceda, hijo de Ceci Flores, activista y fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, poniendo fin a años de incertidumbre tras su desaparición en 2019.
El hallazgo se realizó el 24 de marzo de 2026 en un terreno ubicado en las afueras de Hermosillo, donde peritos forenses recolectaron fragmentos óseos que posteriormente fueron analizados en un laboratorio especializado. Los estudios genéticos arrojaron una coincidencia concluyente con la familia, lo que permitió confirmar la identidad del joven.
Marco Antonio Sauceda había sido reportado como desaparecido en 2019 en Bahía de Kino, cuando tenía aproximadamente 30 años. Desde entonces, Ceci Flores emprendió una búsqueda constante y se convirtió en una de las principales voces en la exigencia de justicia, además de fundar el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, integrado por familiares de personas desaparecidas.
Este grupo ha realizado recorridos en distintas zonas del estado para localizar indicios y restos humanos, al tiempo que exige a las autoridades el esclarecimiento de casos pendientes. La confirmación de identidad mediante ADN es considerada el método más confiable cuando no existen otras formas de reconocimiento, especialmente en contextos donde los restos presentan un alto grado de deterioro.
Tras conocerse los resultados, familiares y miembros del colectivo manifestaron una mezcla de dolor y alivio, al contar finalmente con certeza sobre el paradero de Marco Antonio. La identificación también representa un avance en los procesos forenses que se mantienen en curso en la entidad.
Ceci Flores y su familia agradecieron el acompañamiento de otras madres buscadoras y de organizaciones civiles que participaron en las labores de búsqueda desde la desaparición del joven.
