En medio de versiones sobre la posible venta de la operación de AT&T en México, el fondo estadounidense Cerberus Capital Management analiza un acuerdo con Carlos Slim para facilitar su entrada al mercado nacional, de acuerdo con fuentes del sector.
La operación, valuada de forma preliminar en alrededor de 3 mil millones de dólares, incluiría no solo la adquisición de AT&T México, sino también la compra de un operador menor, con el objetivo de asegurar una participación limitada en el mercado. La estrategia buscaría establecer un entendimiento con Slim que garantice la permanencia del nuevo jugador sin ser desplazado por el peso político y económico del empresario.
En el sector se señala que este posible acuerdo implicaría un “pacto de caballeros” con cuotas de mercado definidas, bajo la promesa de que el grupo encabezado por el dueño de Telmex no presionaría para excluir a Cerberus del negocio. Sin embargo, fuentes indican que intentos similares en el pasado no han prosperado.
La intención de Cerberus ocurre en un contexto donde Carlos Slim mantiene una fuerte influencia en el entorno político, consolidada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y que, según versiones del sector, continúa en la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Dentro de la operación, Peter Foyo, ex presidente de Nextel México, encabeza los esfuerzos de negociación por parte de Cerberus, incluyendo el contacto con Slim. No obstante, en el entorno empresarial cercano a Grupo Carso se han expresado reservas sobre su perfil.
Cerberus, con sede en Nueva York y activos superiores a 60 mil millones de dólares, tiene como figura clave a Stephen Feinberg, quien se separó de la firma para asumir como subsecretario de Defensa en la administración de Donald Trump. Aunque formalmente se apartó para evitar conflictos de interés, en el sector se considera que su influencia seguirá siendo relevante en la decisión final sobre la compra de AT&T en México.
Al interior de AT&T, en oficinas de Paseo de la Reforma, persiste la percepción de que la empresa habría tenido un desempeño distinto en México bajo condiciones regulatorias diferentes, una idea que resurge cada vez que se menciona la posible salida de la compañía del país.
