Tras cinco años de búsqueda, la activista Ceci Flores Armenta informó el hallazgo de restos óseos que podrían corresponder a su hijo, Marco Antonio Sauceda Rocha, desaparecido en mayo de 2019 en Sonora.
El descubrimiento ocurrió en el kilómetro 46 de la carretera 26, en Hermosillo, una zona señalada por colectivos como sitio de fosas clandestinas. Los restos fueron localizados dispersos en un terreno amplio y de difícil acceso, según detalló la fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora.
A través de un video grabado en el lugar, Flores expresó el impacto del hallazgo y la imposibilidad de recuperar un cuerpo completo. “Hoy localicé a mi niño (…) yo no creo que ninguna madre merezca recoger solo huesos de su hijo”, dijo mientras sostenía un fragmento óseo.
La activista explicó que será necesaria una prueba de ADN para confirmar la identidad, por lo que los restos deberán ser procesados por la Fiscalía General de Justicia del Estado.
“Solo quiero saber que salga una prueba de ADN que me dé una confronta que sí es mi hijo”, señaló.
Marco Antonio Sauceda Rocha desapareció el 4 de mayo de 2019 en Bahía de Kino, luego de ser privado de la libertad por un grupo armado junto a su hermano menor, quien fue liberado días después. Desde entonces, su paradero permanecía desconocido.
Flores indicó que los restos presentan signos de dispersión, lo que atribuyó a factores naturales. “Faltan muchísimos restos que encontrar”, agregó.
El caso ocurre después de que la madre buscadora enfrentara años de amenazas, atentados y jornadas de búsqueda en distintos puntos del país. El colectivo que encabeza ha participado en la localización de más de tres mil cuerpos, de acuerdo con sus propios registros.
Aunque en ocasiones anteriores creyó haber encontrado a su hijo sin resultados positivos en pruebas genéticas, en esta ocasión la familia permanece a la espera de la confirmación oficial.
“Abrazo tus restos, es lo que me queda (…) he cumplido mi promesa de encontrarte”, expresó en el mensaje difundido junto al video.
