La difusión de imágenes del empresario José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, durante sus vacaciones en un hotel de alta gama en Cozumel, generó una nueva ola de reacciones en redes sociales, donde usuarios cuestionaron su estilo de vida.
De acuerdo con material compartido por el periodista Jorge García Orozco, López Beltrán se hospedó en el Presidente InterContinental Cozumel Resort & Spa, un complejo turístico cuyas tarifas por noche alcanzan varios miles de pesos, dependiendo de la temporada y el tipo de habitación.
La publicación de estas imágenes provocó críticas principalmente por el contraste con el discurso de austeridad promovido durante el sexenio de su padre, quien en distintas ocasiones sostuvo que “la austeridad no es un asunto administrativo, es un asunto de principios”, frase retomada por usuarios en redes sociales.
El hijo del exmandatario ha sido señalado previamente por el uso de vehículos de alta gama, como una camioneta Cadillac Escalade con valor superior a los tres millones de pesos, así como automóviles de marcas premium como Mercedes-Benz. También ha sido fotografiado con artículos de lujo de firmas internacionales, entre ellos sandalias Gucci valuadas en más de 16 mil pesos y tenis Balenciaga con un costo cercano a los 21 mil 900 pesos.
A estos señalamientos se suman registros de viajes internacionales a destinos como Madrid y Aspen, así como su presencia en eventos de alto perfil como la Fórmula 1. Recientemente, también fue captado en Houston saliendo de una tienda Loro Piana con bolsas de compra, incluida una de Hermès, marcas reconocidas por su exclusividad.
En el ámbito profesional, José Ramón López Beltrán ha señalado que no es funcionario público ni ha ocupado cargos en el gobierno federal, y que su actividad laboral se desarrolla en el sector privado. Según su propia versión y reportes de medios nacionales, desde 2020 se desempeña como asesor legal en temas de desarrollo y construcción para la empresa KEI Partners, con sede en Houston, Texas.
Asimismo, ha sostenido que no maneja recursos públicos y que su vida personal y familiar no tiene vínculo con decisiones gubernamentales.
