Hasta las últimas horas de su mandato, en diciembre de 2025, la entonces alcaldesa del puerto de Veracruz, Patricia Lobeira, seguía llenando sus alforjas con dinero producto de licitaciones amañadas, entregadas por adjudicación directa o bien utilizando la clásica figura del sobreprecio, una forma bastante socorrida entre los hombres del poder para enriquecerse.
Resulta que hasta el 26 de diciembre pasado, cinco días antes de terminar su gobierno, estuvo entregando en colonias populares pollos crudos adquiridos a cien pesos el kilogramo cuando en los mercados veracruzanos el kilo no rebasa ni los cincuenta pesos.
Con esa entrega masiva de pollos, la panista armó, como colofón de su desastrosa gestión, un programa conocido como “Pollotón”, el cual consistió en la entrega de 30 mil pollos enteros con peso de dos kilogramos cada uno, el cual inició el 24 de noviembre y concluyó el 26 de diciembre. Por los pollos el Ayuntamiento de Veracruz pagó la suma de seis millones de pesos a la
empresa Dos Veruchi S.A de C.V., con sede en la Ciudad de México, ignorando por completo a los proveedores locales, que ofrecen el producto más barato.
La compañía no sólo se dedica al suministro de productos perecederos, como el pollo, sino que cubre una amplia gama de servicios, de acuerdo con un texto publicado en el portal La Silla Rota: Redactan discursos políticos, realizan encuestas (presuntamente son trajes a la medida a petición de sus clientes), sondeos de preferencias en procesos electorales y también hacen
trabajo de relaciones públicas con medios de comunicación a nivel nacional para posicionar a políticos que arrastran una imagen pública maltrecha, como era el caso de Patricia Lobeira.
También se ocupan de brindar asesoría para la proyección de imagen pública de políticos y gobiernos municipales; realizan sondeos y cabildeos en cualquier ámbito, público y privado, de acuerdo con su portafolios de actividades.
La compañía, de acuerdo con el reportaje citado, parece toda una holding del marketing político, pero el texto referido aporta un dato que detona sospechosismo: la empresa carece de una página de Internet. Se ignora si tiene una dirección en la capital del país.
Y algo más: Todo indica que para quedarse con el negocio millonario de los pollos la empresa especializada en mercadotecnia tuvo que revenderle las aves al Ayuntamiento porteño porque las remesas que entregó traen el sello de la marca Pilgrim´s, producto que se vende en los mercados del puerto de Veracruz a precios más bajos.
A pesar de dichas anomalías, la exalcaldesa Patricia Lobeira se quiso gastar buena parte del presupuesto que le quedaba en ese negocio –uno de tantos que hizo, pues las auditorías que se están realizando pueden revelar el enorme saqueo que se sospecha realizó durante su periodo como alcaldesa –otorgándole dos contratos más a la misma compañía.
Resulta que esa firma fue la única proveedora de agua y sueros durante el carnaval realizado en 2023 y durante el Operativo de Semana Santa. El monto: aproximadamente un millón 500 mil pesos.
Volviendo al tema de los pollos, cabe decir que el 13 de noviembre de 2025 la Dirección de Desarrollo Social y Humano del Ayuntamiento de Veracruz –de acuerdo con la investigación de La Silla Rota –emitió su fallo para compra de los pollos –Mver-104-2025-CM-01 –que formó parte del paquete de pollos crudos y del programa “Apoyos Navideños “Pa´ti pa´todos”, una maniobra de despedida de la alcaldesa que ya entonces era repudiada por sus corruptelas.
De acuerdo con fuentes consultadas, actualmente se realizan auditorías que van descubriendo el desfalco y los negocios de la exnuera de Miguel Ángel Yunes Linares, exgobernador de Veracruz, quien dejó graves pendientes que ahora tendrá que resolver la nueva administración municipal.
Entre otras anomalías, sobresale la incorporación de amigos a la nómina del Ayuntamiento con sueldos estratosférico que, por si fuera poco, engrosaron la lista de personal sindicalizado, una carga que asfixia las ya de por si debilitadas finanzas del Ayuntamiento de Veracruz.