El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que elevará el arancel global del 10% al 15% con efecto inmediato, luego del fallo emitido el viernes por la Corte Suprema que cuestionó la legalidad de su política comercial.
“Como presidente de los Estados Unidos de América, aumentaré, con efecto inmediato, los aranceles globales del 10% (…) al nivel totalmente autorizado y legal del 15%”, escribió en su red Truth Social. El mandatario señaló que la decisión se basa en una “revisión exhaustiva” del fallo del máximo tribunal, al que calificó como “ridícula” y “extraordinariamente antiestadounidense”.
Un día antes, desde el Despacho Oval, Trump había firmado una orden ejecutiva para imponer un nuevo arancel global del 10%, el cual estaba previsto para entrar en vigor el 24 de febrero por un periodo de 150 días, con exenciones sectoriales, entre ellas para la industria farmacéutica y para bienes que ingresan a Estados Unidos bajo el acuerdo comercial con México y Canadá, de acuerdo con la Casa Blanca.
La nueva tasa se aplica a países o bloques que han firmado acuerdos comerciales con Washington, como la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y Taiwán, que habían pactado un arancel máximo del 15%.
El fallo de la Corte Suprema, aprobado por seis de los nueve jueces, determinó que Trump no puede justificar estos aranceles bajo el argumento de una emergencia económica. El presidente del tribunal, John Roberts, sostuvo que el Ejecutivo debe “demostrar una clara autorización del Congreso” para implementar este tipo de medidas.
Trump había basado su política arancelaria en una ley de 1977 que permite al poder ejecutivo actuar en materia económica sin aprobación previa del Congreso cuando se identifica una “emergencia económica”.
La resolución judicial abre la puerta a posibles reembolsos de aranceles ya pagados por empresas. Al ser cuestionado sobre ese escenario, el presidente afirmó que el tema “no ha sido abordado” por la Corte y anticipó que podría litigarse durante años.
Analistas estiman que los aranceles recaudados por autoridades estadounidenses y afectados por la decisión superaron los 130 mil millones de dólares en 2025.
Entre las reacciones internacionales, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, celebró el fallo y afirmó que es “bueno” que existan “controles y contrapesos en las democracias”. También expresó que su país busca continuar exportando bajo “las normas más justas posibles” y sin estar sujeto a decisiones unilaterales.
Uno de los jueces disidentes, Brett Kavanaugh, señaló que la decisión “no dice nada sobre cómo debería proceder el gobierno para reembolsar los miles de millones recaudados” y advirtió que podría generarse un escenario de caos.
Anunciados originalmente en abril, los aranceles afectaban a países con los que Estados Unidos mantiene un déficit comercial y, según el mandatario, buscaban reequilibrar la balanza y generar recursos adicionales para compensar recortes de impuestos.
