LLAMÓ LA ATENCIÓN la insistencia de Aeroméxico en pugnar por la construcción de una Terminal 3 en el perímetro del Aeropuerto Internacional de la CDMX (AICM), que dirige Juan José Padilla.
La respuesta es al mismo tiempo simple y compleja: simple, porque es evidente que el espacio en tierra para que deambulen los pasajeros y los muchos visitantes que tiene la terminal capitalina a diario es escaso.
Compleja, porque involucra decisiones como el presupuesto: quién pondrá los recursos, en qué espacios se puede construir algún edificio complementario y cómo se conectaría con el resto de la infraestructura.
Pero la razón de todo esto tiene más que ver con las oportunidades de las aerolíneas para crecer y conquistar nuevos mercados que con la comodidad misma de los pasajeros y operadores.
En julio del 2025, el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), que encabeza Sean Duffy, recomendó a la Comisión anti-Trust de ese país no refrendar la alianza entre Aeroméxico y Delta.
Lo hizo, entre otras cosas, a la decisión unilateral del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de limitar las operaciones del AICM.
Primero se restringieron de 61 a 52 y después de 52 a 43, aunque al final se estabilizó en 44. El número total cayó en 30%, lo cual restringe mucho los vuelos y limita la conectividad del centro del país.
Pero para el DOT el problema principal fue que la decisión se tomó de forma unilateral y sin consultar a su principal socio comercial, lo que expresamente está vedado en el convenio bilateral de aviación.
Además, el gobierno de la 4T restringió los slots de American Airlines, que comanda Robert Isom; Delta Air Lines, que capitanea Ed Bastian, y United Airlines que encabeza Scott Kirby, violando el bilateral.
Las consecuencias fueron sanciones directas contra las aerolíneas mexicanas que vuelan a Estados Unidos y la prohibición para que Aeroméxico, que lleva Andrés Conesa, renovara su alianza con Delta.
El DOT también bloqueó la alianza ya pactada entre Viva Aerobús, que preside Roberto
Alcántara y dirige Juan Carlos Zua Zua, y la norteamericana Allegiant, que tripula Gregory C. Anderson.
Como no existía ninguna razón técnica desde el punto de vista aeronáutico para que se limitaran los slots, ya que la configuración de pistas permite 61 operaciones por hora, la justificación fue simplona.
Tanto la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) como el Servicio a la Navegación del Espacio Aéreo Mexicano (Seneam) dijeron que no había espacio en los edificios terminales para que los pasajeros pudieran moverse de forma holgada por los pasillos y salas de las terminales 1 y 2.
Esta justificación no sirvió para que el DOT se diera por satisfecho, pero, como las cosas no han cambiado, el gobierno de México continúa empecinado en no aumentar las operaciones en el AICM.
Si existiera una T3, se acabaría el pretexto de la AFAC, de Emilio Avendaño; del Seneam de Javier Alonso Vega, y de la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes, de Jesús Esteva.
Las aerolíneas podrían volver a crecer: Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris, que dirige Enrique Beltranena, no se verían restringidas, y las extranjeras podrían incrementar sus vuelos sin restricciones.
Ahora bien, ¿hay espacio para una T3? La respuesta es sí. Existen muchos huecos en la zona cercana a la pista 5 Derecha-23 Izquierda colindante con los hangares, precisamente, de Aeroméxico.
Quedaron vacíos cuando Aviacsa, Aeromar y otros operadores dejaron el AICM.
O sea: si hubiera un poco de idea de cómo reactivar la economía del país a través de la aviación, los planeadores del gobierno del segundo piso de la 4T podrían hacer el esfuerzo.
ISRAEL DEL BOSQUE, pasante de abogado, trabajó en un despacho jurídico de un connotado político panista debido a la amistad que mantenía con su hijo, hasta que un día descubrieron que no tenía título, lo cual comprometía los asuntos. En sus días de coyotaje de ventas de alimentos, gracias a sus conexiones con la Central de Abastos, hizo amistad y negocios con Marcela Villegas Silva, hoy directora corporativa de Administración y Servicios de Pemex, de quien él presume ser su operador de negocios, pidiendo comisiones por reuniones con ella. Del Bosque se ostenta como el nuevo gestor de grandes contratos de la 4T y para la gestión de pagos expeditos. En otra de sus múltiples facetas, actúa como gestor de cobranza de proveedores. Lo curioso de todo es que debido a sus múltiples acreedores se apersona con bigote y barba postizas en restaurantes y antros para ocultarse de ellos.
PEMEX VUELVE A mirar hacia el capital privado para sostener su producción, y lo hace de la mano de un viejo conocido. La adjudicación del campo Macavil a una empresa vinculada a Carlos Slim muestra el rumbo que está tomando la petrolera estatal. Pemex se ha vuelto dependiente de alianzas que hace unos años eran políticamente incómodas. Hoy, la empresa carga una deuda pesada y una urgencia operativa que la obliga a ceder espacio. Slim llega como improvisado a esta adjudicación ya con presencia en Ixachi, Zama y Lakach, con una estrategia bien calculada para ocupar los huecos que Pemex ya no puede cubrir sola. El modelo mixto ofrece oxígeno productivo, pero también diluye la narrativa de soberanía energética que tanto se defendió. Pemex produce, sí, pero cada vez con más muletas externas.
SEGURAMENTE RECUERDA LA estrategia de Polos del Bienestar, le cuento que ubicado en Zinapécuaro parece que llega acompañado de cifras robustas y una narrativa de impulso regional, y es que dos mil 900 millones de pesos colocan a Michoacán en el radar industrial. Sin embargo, la región no sólo requiere inversión, también continuidad. Infraestructura funcional, logística eficiente y un entorno estable pesan tanto como cualquier anuncio oficial. La Secretaría de Economía, que encabeza Marcelo Ebrard, tiene en el radar el interés de 200 empresas y capital extranjero, por lo que existe expectativa por esa zona, sin embargo, ahora tiene que evitarse que el proyecto se quede encapsulado y desconectado de su entorno social. La apuesta del segundo piso de la 4T es ordenar el crecimiento y dirigirlo a zonas históricamente rezagadas. Zinapécuaro puede marcar un punto de inflexión o sumarse a la lista de proyectos que brillan en el arranque y se diluyen con el tiempo.
FIBRA MONTERREY REFORZÓ su posición financiera al cerrar un crédito sindicado sin garantía y con sobredemanda. En un contexto de tasas elevadas, el acceso a este tipo de financiamiento no es casualidad. La participación de cuatro bancos, con Banorte al frente, muestra una buena gestión del fideicomiso dirigido por Jorge
Ávalos y su control del apalancamiento. Optar por deuda de largo plazo y sin colateral apunta a una estrategia que privilegia margen de maniobra sobre crecimiento acelerado. Que la línea aún no se haya dispuesto subraya un enfoque preventivo más que reactivo. Fibra Mty apuesta por estabilidad y orden financiero. En el sector inmobiliario, esa combinación suele pesar más que cualquier expansión apresurada.
EL GOBIERNO DEL presidente Donald Trump volvió a usar el comercio como herramienta de presión geopolítica. Ahora busca imponer un nuevo arancel para países con vínculos económicos con Irán, lo que amplía el alcance de una política que castiga por asociación. Lo que se busca es aislar a Teherán al elevar el costo para terceros. El problema es que la factura no siempre la paga el objetivo, sino cadenas productivas enteras. El magnate de Mar-a-Lago ha delegado al secretario de Comercio, Howard Lutnick, la interpretación y aplicación e estos aranceles, lo que abre espacio a la discrecionalidad. Para economías abiertas, al parecer ahora hacer negocios deja de ser una decisión económica y se convierte en una apuesta política, y hasta dependiente del humor con el que se despierte el inquilino de la Casa Blanca.