DESDE QUE SE negoció el T-MEC en la pasada gestión de Donald Trump, el capítulo laboral tenía un sentido importante.
Y es que uno de los argumentos del hoy presidente de Estados Unidos era que los bajos salarios y la falta de democracia en los sindicatos mexicanos constituían una práctica desleal en el intercambio de mercancías entre los dos países.
La falta de democracia y la opacidad en las negociaciones contractuales son un impedimento a las reglas claras y la competencia leal. La Oficina de Representación Comercial, a cargo de Jamieson Greer, está consciente del contubernio de gobiernos estatales y municipales y empresas con líderes sindicales corruptos.
Esa simbiosis provoca que los salarios sean muy bajos y que muchas empresas se aprovechen de la falta de claridad para producir a costos muy castigados y competir deslealmente en el mercado trilateral.
Esta condición permite que incluso compañías de capital estadounidense se instalen en nuestro territorio pagando menos salarios de los que deben cubrir en la Unión Americana.
Generalmente, y de forma paralela, hay una clase dirigente sindical a la que lo único que le preocupa es mantener sus prebendas, lo que hace que sus competidores en el país vecino tengan desventajas fuertes.
Para colmo, la Secretaría del Trabajo sigue cobijando a esos líderes, aunque continúen realizando prácticas opacas para reelegirse y usar los dineros de sus agremiados para gastos personales.
Como no hay supervisión, y si la hay, no hay exigencia, las cosas siguen igual.
Uno de los casos emblemáticos es el secretario general del Sindicato Nacional de Alimentos y del Comercio (SNAC) Alejandro Martínez Araiza, un líder que se presenta como moderno.
Presume de sus relaciones precisamente con los encargados de vigilar que los acuerdos del T-MEC en el ámbito laboral se cumplan, como son el titular del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
Alfredo Domíguez Marrufo se hizo de la vista gorda ante las irregularidades del líder del SNAC en su reelección, donde se violaron todas las normas mínimas de transparencia y participación.
Los afiliados de Martínez se quejan de que muchos trabajadores han sido afiliados al SNAC sin consentimiento informado, como fue el caso de empleados de Mondelez, que dirige Carlos Veraza.
La cuestión es que se le podrían complicar las cosas a las huestes de Marcelo Ebrard por la falta de acción y de voluntad para imponer las normas negociadas en el T-MEC, justo en el arranque de su revisión.
A ver si no le echan a perder el proyecto de un nuevo T-MEC al gobierno federal en este 2026.
EL DESPACHO DE abogados estadounidense Torridon Law, que forma parte de Torridon Group, anunció una expansión estratégica de sus capacidades en América Latina mediante la incorporación de dos figuras clave de la diplomacia regional: Kimberly Breier, exsecretaria adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, y Gerónimo Gutiérrez, exembajador de México en Washington. La firma se ha convertido en un actor relevante en la asesoría corporativa y geopolítica para empresas de países complejos. Gutiérrez fue uno de los principales negociadores del T-MEC y ocupó cargos estratégicos en cinco gobiernos federales, mientras que Breier tuvo un papel central en la política hacia América Latina. Su llegada busca incrementar la presencia en la región para la gestión de crisis, cumplimiento regulatorio, fusiones y adquisiciones y estrategia de inversión. El exsecretario de Estado y exdirector de la CIA, Mike Pompeo, también es socio de esta influyente firma.
DONDE ES PREVISIBLE un estallamiento de huelga, es en la radio y televisión mexicanas, este próximo 15 de febrero. La industria de la radiodifusión, que es una de las contadas que tienen un Contrato Ley que obliga a un acuerdo global con sindicatos, no encuentra consensos. La radio local, en los estados, está prácticamente sin anunciantes por la extorsión a quienes se anuncian. La radio y televisión nacionales con incertidumbre, que no les permite establecer monto de aumento, ante varias iniciativas del gobierno que les afecta (derechos de autor, Inteligencia Artificial, Reforma Electoral). La Secretaría del Trabajo no ha hecho su chamba y no ha establecido un diálogo entre todos los actores involucrados. No ha habido huelga desde hace 61 años, pero hay que prepararse para este próximo 16 de febrero amanecer sin señal alguna. El país sin comunicación obligaría al gobierno a buscar una intervención temporal de la industria. Un problema que se avecina ante liderazgos nuevos en sindicatos que buscan legitimidad, y un gobierno que improvisa y no sabe lo que está pasando en sectores regulados, como minas, energía, aviación, seguros… y ahora la radio y la televisión. Difícil que así lleguen nuevas inversiones.
LA COPARMEX NO oculta su malestar por la falta de seguridad, energía confiable y reglas estables. El gremio encabezado por Juan José Sierra considera que México, sin esas garantías, no puede aspirar a convertirse en destino serio para nuevas inversiones. El organismo advierte que más reformas en un entorno ya tenso sólo profundizarían la cautela empresarial. No es una exageración: la acumulación de cambios legales ha generado dudas dentro y fuera del país, y hoy la confianza se erosiona más rápido de lo que se construye. Los 5.6 billones de pesos en proyectos público-privados son una oportunidad real, pero únicamente si el gobierno garantiza que no habrá giros bruscos ni incertidumbre jurídica.
A DIFERENTES NIVELES de la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes aún hay funcionarios que no entienden su responsabilidad. Es el caso del delegado en Guerrero, Ricardo Alarcón, quien le ha dado el respaldo el secretario Jesús Esteva para hacer realidad los compromisos de la presidenta Claudia Sheinbaum e, incluso, del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador de construir carreteras en la montaña. Alarcón ha puesto empresas que pasan los meses y no sólo no terminan las obras, sino que además gritan a los cuatro vientos que como tienen intereses comunes con el delegado les tocarán más obras este año. No cabe duda de que hay gente que no entiende los espaldarazos que reciben.
ISRAEL DEL BOSQUE ha ampliado su red en el segundo piso de la 4T, migrando de su negocio original de alimentos y despensas hasta tener presencia en Pemex, que dirige Víctor Rodríguez Padilla. Sus tentáculos llegaron en el arranque de este sexenio hasta la desaparecida unidad Pemex Exploración y Producción, cuando la dirigía Ángel Cid Munguía. Pero también controla ahora grandes contratos de seguridad y vigilancia en el sector salud de la mano de Sandalio Sainz, hijo de quien fuese un gran promotor deportivo, y a quien le ha podido conseguir más de tres mil millones de pesos en contratos en menos de un año.