Los políticos y empresarios mexicanos que han perdido su visa para viajar a Estados Unidos, por decisión directa del Departamento de Estado que se las ha cancelado por diversos motivos (ya sea porque se presumen vínculos o negocios con la delincuencia organizada, por posiciones antiestadounidenses o por considerarlos “indeseables” para visitar su país), ascienden en este momento a 57 cancelaciones que les han sido comunicadas personalmente a los afectados a través de correos electrónicos del gobierno estadounidense.
La medida, iniciada por la administración Trump como una forma de presionar, exhibir y sancionar a personajes mexicanos vinculados a las actividades “terroristas” de los cárteles de la droga y que en algunos casos ya están incluidos en las investigaciones y seguimientos que realiza el Departamento de Estado de Marco Rubio sobre las redes de narcopolítica y lavado de dinero del narcotráfico, busca evitar que dichas personas, ya sean del ámbito público o privado, puedan ingresar al territorio estadounidense ya sea por turismo o con la intención de hacer negocios en el vecino país.
También la cancelación de la visa estadounidense se ha convertido en una forma de señalar y estigmatizar a políticos y empresarios sobre los que se tienen sospechas o de plano investigaciones que los ubiquen como “protectores, promotores o prestanombres” de los capos de la droga que el gobierno de Trump ha calificado como terroristas, lo que según las leyes estadounidenses convierte en colaborador del terrorismo a cualquiera que tenga relaciones ya sea políticas, propagandísticas o de negocios con los integrantes de los cárteles.
De las 57 visas, confirman fuentes estadounidenses, que han sido canceladas a mexicanos, al menos 6 eran de gobernadores estatales de al menos dos partidos, Morena y el PRI, entre los que mencionan a estados como Durango, Sinaloa, Baja California, Michoacán y Sonora, además de 2 priistas, un exsecretario de Estado del sexenio peñista y un gobernador del sureste mexicano.
También perdieron la visa al menos 7 senadores, en su mayoría de la bancada de Morena y otros 7 diputados del mismo partido, junto con un par de miembros del gabinete de la presidenta Sheinbaum, así como varios alcaldes morenistas de la frontera con Estados Unidos.
En la lista de “desvisados” aparecen también los nombres de 6 empresarios mexicanos, la mayoría pequeños y medianos que hoy no pueden entrar al territorio estadounidense porque se les considera como “lavadores de dinero” del narcotráfico.
Los 57 “desvisados” mexicanos han sido informados de la decisión del gobierno estadounidense, pero la gran mayoría de ellos han guardado silencio y no han aceptado públicamente que ya no tienen visa para viajar al vecino país y salvo la gobernadora de Baja California, que tuvo que salir a reconocer la cancelación de su visa por investigaciones que se realizaban a los negocios de su exesposo Carlos Torres, quien también informó de la cancelación de su visa.
Otros que también aceptaron la pérdida de su visa americana, luego de que se filtrara a medios y redes sociales la noticia, fueron el ex gobernador priista de Guerrero, Héctor Astudillo; Juan Francisco Gim, alcalde morenista de Nogales, Sonora; Mario Alberto López Hernández, alcalde de Matamoros, también por Morena; Norma Alicia Bustamante, alcaldesa morenista de Mexicali; y Hernán José Vega Burgos, exfuncionario público acusado de encabezar una red de explotación.
El resto han preferido no revelar su condición de “desvisados” por temor al estigma y a que se les relacione con investigaciones o expedientes estadounidenses, aun cuando en varios casos -que no en todos- sus nombres sí aparecen en carpetas abiertas por el Departamento de Estado, por el de Justicia o por algunas de las agencias de seguridad estadounidense.
En fin que, como se vio en las recientes vacaciones decembrinas, y se volverá a ver cuando vengan las próximas vacaciones de Semana Santa, muchos políticos mexicanos, que antes gustaban de cruzar la frontera solos o con sus familias para ir a pasear a Nueva York, a Miami, a San Francisco o a Chicago, hoy la mayoría de ellos, tengan o no tengan visa, ya no voltean al gabacho para vacacionar y ahora les dio, como el caso del senador Fernández Noroña, por irse a descubrir las “maravillas de Europa”.
Incluso hay quien afirma que en el partido gobernante hubo hasta una directriz o “recomendación” de la dirigencia partidista: que evitaran viajar a Estados Unidos y buscaran otros destinos turísticos por razones de seguridad.
Y es que dicen que los desfiladeros suelen ser lugares asombrosos para ver el panorama y el paisaje, pero al mismo tiempo peligrosos por el riesgo de caer en el camino, pero los “desvisaderos”, como el que ahora práctica el gobierno de Estados Unidos, son aún más peligrosos porque anticipan que quienes pierden su visa también están en la mira del país más poderoso del mundo.
Se batieron los dados. Tocó Serpiente.
El zap0 delgad0, el narc0general audomaro, el nariz de chile rellen0 andi, están en la mira de EU, por narc0s y huachic0ler0s. ¿A quién apañarán primero?