Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico de la Presidencia durante los primeros años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, expone las disputas internas, confrontaciones personales y decisiones controvertidas que marcaron al primer piso de la llamada Cuarta Transformación en su libro Ni venganza ni perdón, una amistad al filo del poder, de editorial Planeta, próximo a publicarse.
La obra, construida en forma de diálogo con el periodista Jorge Fernández Menéndez, recorre la relación de Scherer con López Obrador desde 1997 hasta 2021, año en que renunció a su cargo y salió de Palacio Nacional, asegurando haber quedado expuesto a lo que define como una campaña de calumnias e infamias. En el libro relata una advertencia directa del presidente: “Cuando yo salga del Gobierno van a ir contra ti… El poder no perdona”.
Uno de los ejes centrales del relato es el enfrentamiento con el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, descrito como el conflicto más grave y notorio dentro del círculo cercano al presidente. Scherer señala que, además de Gertz, Jesús Ramírez Cuevas, Olga Sánchez Cordero y el senador Javier Corral habrían participado en acciones en su contra. También cuestiona el papel del entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, encargado de intentar una conciliación que fracasó.
Scherer afirma que antes de publicar el libro envió dos cartas, el 24 de septiembre de 2024, una al presidente López Obrador y otra a la entonces presidenta electa, Claudia Sheinbaum, para informarles que emprendería acciones legales para limpiar su nombre. En una de esas misivas escribió: “Viví el tiempo de los buitres”.
En el texto se detallan los escándalos que se hicieron públicos tras su salida, entre ellos señalamientos sobre beneficios a despachos con los que había trabajado, su presunta intervención en litigios como el de Juan Collado, y casos emblemáticos como Cruz Azul, Altos Hornos de México y Agronitrogenados, así como acusaciones del abogado Paulo Díez Gargari.
El exconsejero dedica parte del libro a describir la conformación del gabinete presidencial, señalando que algunas designaciones respondieron más a criterios de lealtad o circunstancias políticas que a perfiles técnicos. Menciona, entre otros casos, a Alfonso Durazo en Seguridad, Ana Gabriela Guevara en la Comisión Nacional del Deporte, Olga Sánchez Cordero en Gobernación, Germán Martínez en el IMSS y Manuel Bartlett en la Comisión Federal de Electricidad.
Scherer también narra decisiones estratégicas del inicio del sexenio, como la cancelación del aeropuerto de Texcoco, el fortalecimiento del papel de las Fuerzas Armadas en seguridad y obras públicas, y el desplazamiento de César Yáñez del área de comunicación, tras la polémica por su boda, lo que derivó en el ascenso de Jesús Ramírez Cuevas como coordinador de Comunicación Social.
En varios capítulos se describe la creciente confianza del presidente en el Ejército y la Marina, atribuida a su disciplina frente a las constantes discordancias entre funcionarios civiles, razón por la cual se les asignaron proyectos como Dos Bocas, el Aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya y el Tren Interoceánico.
El libro incluye también el relato del nombramiento de Alejandro Gertz Manero como fiscal general, decisión que Scherer atribuye a una omisión administrativa de último momento durante la transición de gobierno en 2018, así como episodios relacionados con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y su entonces titular, María Elena Álvarez-Buylla.
La obra cierra con un recuento de episodios clave del sexenio, como la pandemia de covid-19, el atentado contra Omar García Harfuch y la detención del general Salvador Cienfuegos, abordados desde la perspectiva personal del exfuncionario.
