La salida de Adán Augusto López Hernández de la Coordinación de la Fracción de Senadores de Morena se produjo en un contexto marcado por versiones que apuntan a presiones del gobierno de Estados Unidos y a investigaciones abiertas en ese país, de acuerdo con información difundida por diversas fuentes. El movimiento político se atribuye a una decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum, en un escenario de tensiones internas dentro del proyecto de la Cuarta Transformación.
De acuerdo con dichas versiones, la renuncia del senador habría sido solicitada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como parte de una estrategia del gobierno norteamericano enfocada en investigar a políticos mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado. La salida de López Hernández del liderazgo del Senado habría tenido como objetivo retirarle visibilidad política ante un eventual proceso judicial en ese país.
Los señalamientos refieren que Adán Augusto López Hernández es investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) por presuntos vínculos con una red criminal asociada al Cártel Jalisco Nueva Generación, relacionada con contrabando de petróleo crudo y evasión fiscal. Se menciona la existencia de al menos cuatro causas criminales radicadas en el estado de Texas, así como autorizaciones judiciales para intervenir comunicaciones privadas.
Según fuentes atribuidas al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la red habría operado entre 2019 y 2023, mediante la exportación ilegal de petróleo crudo a Texas y la posterior importación irregular de combustibles refinados, con un daño fiscal estimado en más de 2 mil millones de dólares para el gobierno estadounidense. El esquema habría involucrado a Hernán Bermúdez Requena y Sergio Carmona Angulo como operadores.
En el mismo contexto, se señala que durante su paso por la Secretaría de Gobernación, López Hernández habría sido mencionado en 32 carpetas de investigación archivadas en la Fiscalía General de la República, relacionadas con robo de combustible a Petróleos Mexicanos. Las versiones indican que el crudo se extraía de instalaciones en Minatitlán, Veracruz, y Altamira, Tamaulipas, y se transportaba en buques que declaraban carga distinta para evadir impuestos en aduanas mexicanas y estadounidenses.
Una vez en territorio estadounidense, el petróleo habría sido refinado en la refinería Deer Park, propiedad de Pemex, y los combustibles resultantes regresaban a México sin el pago correspondiente de impuestos, ingresando por Piedras Negras, Coahuila. Posteriormente, se distribuían en una red de alrededor de 600 gasolineras vinculadas al grupo de los hermanos Carmona Angulo, según las mismas fuentes.
Las investigaciones mencionan la presunta participación de otros actores políticos, entre ellos Mario Delgado, Alfredo Ramírez Bedolla, Rubén Rocha Moya y Alfonso Durazo Montaño, así como de Andrés López Beltrán, en distintos niveles del entramado señalado.
También se refiere que Alejandro Gertz Manero, hoy embajador de México en Reino Unido, habría sido incluido en indagatorias del FBI por presunto intercambio de información relacionada con una investigación estadounidense, cuando se desempeñaba como fiscal general de la República.
Hasta ahora, no se han hecho públicas imputaciones formales en México relacionadas con estos señalamientos, mientras que la salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación parlamentaria se mantiene como el movimiento político más visible en torno a este caso.

Los morenos están en el hoyo y EU apenas empieza !!!
Morena prefirió que los acusaran en USA, a que los señalarán en México, va a ser escandaloso y repercutirá en la imagen de morena y de su camarilla principal !!!
lo tienen bien merecido !!!