El fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos contra los llamados aranceles “recíprocos” del presidente Donald Trump representa un escenario mixto para México, principal socio comercial de ese país, en medio del anuncio inmediato de un arancel global de 10 por ciento bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
Aunque la decisión judicial invalidó los gravámenes aplicados bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA), el nuevo esquema arancelario abre dudas sobre si México tendrá algún trato preferencial al amparo del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Actualmente, México enfrenta un arancel de 25 por ciento bajo la IEEPA, aplicable únicamente a mercancías fuera del T-MEC. Sin embargo, más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas cumplen con el acuerdo comercial y entran a Estados Unidos libres de arancel. México destina más del 80 por ciento de sus exportaciones al mercado estadounidense, equivalentes a unos 534 mil 800 millones de dólares anuales.
Especialistas advierten que la eliminación de tarifas a más de un centenar de países podría implicar la pérdida de una ventaja relativa para México, al reducirse las diferencias arancelarias frente a otras economías. Además, permanecen vigentes los aranceles sectoriales bajo la Sección 232, que impactan productos como acero, aluminio, cobre, automóviles, autopartes, semiconductores y madera.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, señaló que el impacto por eliminar el arancel del 25 por ciento bajo la IEEPA sería limitado, debido a que la mayoría de los bienes ya estaban exentos por el T-MEC. Indicó que el arancel efectivo promedio que México pagaba rondaba 4.3 por ciento, frente a tasas superiores al 29 por ciento en el caso de China.
“México puede terminar siendo afectado. Los aranceles bajo la IEEPA no se estaban cobrando al pie de la letra y Trump podría optar por imponer más aranceles sectoriales”, afirmó.
Por su parte, Ignacio Martínez Cortés, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios de la UNAM, explicó que el Presidente estadounidense dispone de diversos instrumentos legales para imponer tarifas, entre ellos la Ley de Comercio de 1974, la Ley de Expansión Comercial de 1962 y la Ley Arancelaria de 1930.
“Estados Unidos, en manos de Donald Trump, no está siendo maniatado por la Suprema Corte de Justicia, sino que también tiene otros mecanismos para seguir imponiendo aranceles”, indicó.
Fuentes del sector industrial señalaron que la resolución del Supremo podría aumentar la presión en la relación comercial bilateral. Un empresario del sector siderúrgico advirtió que la eliminación de aranceles a otros países reduce incentivos para que cadenas productivas se instalen en México, mientras que los gravámenes de la Sección 232 continúan vigentes.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha impuesto aranceles que oscilan entre 15 y 50 por ciento a más de un centenar de países. Pese a este entorno, al cierre de 2025 México se posicionó como el principal socio comercial de Estados Unidos, superando a Canadá y China, con exportaciones superiores a 534 mil 800 millones de dólares.
