La Comisión Presidencial para la Reforma Electoral entregó este martes a la presidenta Claudia Sheinbaum un documento con ocho modificaciones centrales al sistema electoral mexicano, entre las que destacan la reducción de presupuesto al Instituto Nacional Electoral (INE) hasta en 42% en años sin comicios federales, la disminución de 25% en prerrogativas a partidos políticos y un rediseño en la integración de las cámaras del Congreso.
El documento, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL, constituye un primer esbozo de la iniciativa que deberá enviarse formalmente al Congreso. Este miércoles, en su conferencia matutina, la presidenta señaló que no hay prisa para presentar la reforma sin antes alcanzar acuerdos con Morena, PVEM y PT, partidos que integran la alianza que la llevó al poder. “Vamos a esperar al día que enviemos la reforma, ahí ya platicamos de todo, no nos adelantemos”, respondió ante cuestionamientos sobre la viabilidad de conseguir los votos necesarios, luego de que el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, reconociera que no hay acuerdo con el Partido del Trabajo y el Partido Verde.
En San Lázaro, la propuesta plantea que la Cámara de Diputados quede conformada por 508 curules. Se conservarían los 200 diputados de representación proporcional, pero divididos en dos bloques: 100 electos por el principio de primera minoría (mejores perdedores o segundos lugares) y otros 100 mediante una lista nacional presentada por cada partido.
A ello se sumarían ocho nuevas curules vinculadas al principio de la “diáspora mexicana”, destinadas a mexicanos que residen fuera del territorio nacional y que serían asignadas por lista de partido. El proyecto también propone incorporar en el artículo 30 constitucional el reconocimiento expreso de la diáspora mexicana, definida como personas mexicanas por nacimiento que viven fuera del país y mantienen vínculos jurídicos e identitarios con el Estado mexicano.
En el Senado, la Comisión propone reducir el número de escaños de 128 a 96, esquema que operó entre 1994 y el año 2000. Cada estado tendría tres representaciones: dos por mayoría relativa —mediante fórmula integrada obligatoriamente por una mujer y una segunda persona que podrá ser hombre o mujer— y una por primera minoría. Con ello se eliminaría la lista nacional que actualmente asigna escaños a partidos.
Además, se contempla reducir la edad mínima para ser senador de 25 a 18 años, con el argumento de homologar los requisitos con la Cámara de Diputados.
El INE también enfrentaría cambios estructurales. La propuesta incluye reducir el número de consejerías de 11 a 9, de las cuales ocho deberán integrarse bajo criterio de paridad y una corresponderá a la presidencia del Consejo General, sin importar el género. Asimismo, se plantea una disminución presupuestal de hasta 42% en años sin elección federal y un recorte trianual de hasta 21%.
Entre otras medidas de ahorro se prevé que las Juntas Distritales dejen de ser permanentes y se instalen únicamente en años electorales, la eliminación de dos de las tres vueltas actuales en la capacitación electoral, así como la desaparición de la Unidad Técnica de Vinculación con los Organismos Públicos Locales Electorales y la Coordinación de Asuntos Internacionales.
En materia de financiamiento a partidos políticos, el documento propone una reducción de hasta 25% en el presupuesto, mediante una nueva fórmula que sustituye el padrón electoral por la votación efectiva obtenida. El cálculo contempla que 48.75% del valor vigente de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) se multiplique por el número de personas en el padrón electoral; en año electoral, el monto aumentaría 50% tras aplicar la reducción.
Según una proyección incluida en el documento, Morena recibiría 3 mil 187 millones de pesos en 2027, frente a los 2 mil 615 millones que obtendrá en 2026. En contraste, el PAN tendría mil 581 millones de pesos el próximo año, cuando en 2026 contará con mil 297 millones.
