“Tenemos un enemigo común y estamos hartos”, me dijo Sara Carter, la periodista de investigación de Fox News que desde hace unos meses es la directora de la Oficina de Control de Drogas de la Casa Blanca, la zarina antidrogas de Donald Trump. Carter, que ha estado de visita en México desde el martes, en encuentros marcados por el abatimiento de Nemesio Oseguera, El Mencho, está convencida de que el operativo que acabó con la vida del jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación es un punto de inflexión en la relación bilateral en términos de seguridad, una relación que, dice, está mejor que nunca antes.
Hablamos con Sara Carter por una hora en la residencia del embajador Ronald Johnson, poco después de que se reuniera con la presidenta Claudia Sheinbuam y con el Gabinete de Seguridad. Me habló de la confianza que tiene en la Presidenta, en el general Ricardo Trevilla, en el secretario Omar García Harfuch y en el almirante Raymundo Morales.
Le dije que sabía que a mucha gente no le gusta decir que ésta es una guerra contra las drogas, pero que, al final, como hemos visto, estamos en una guerra que ha dejado cientos de miles de muertos, en México y en Estados Unidos. Cuando hay tal número de víctimas, estamos hablando de una guerra. Cuando hay tanta violencia, es una guerra. Pero no es solamente una guerra en términos de seguridad o de operativos militares. Ésta es una batalla que se tiene que dar también en términos familiares, sociales, culturales. Si no damos esa batalla social, cultural, ésa es mi opinión, es muy difícil ganar esta guerra sólo con los instrumentos de seguridad o militares.
Sara, a pesar de su edad, es madre de seis hijos y tiene seis nietos. Le preocupan, sobre todo, los niños. Acepta que “hemos perdido a demasiados niños, hemos perdido a demasiadas personas, pero necesitamos enseñarles a nuestros niños que los sicarios y las pandillas no son ‘cool’. Lo más ‘cool’ del mundo, lo mejor del mundo por lo que vale la pena luchar, es una sola cosa, y sólo una: la libertad. Y es la libertad de la tiranía de los cárteles. Esta gente no da nada. Sólo quita. Lo único que les importa a los cárteles es su poder y su dinero. Y no les importa a quién destruyan ni lo que hagan con tal de tener eso. Es increíble que vivamos en una época en la que tengamos que asumir esa realidad. No se trata de las películas. No se trata de la grandiosidad. Lo más grande por lo que todos podemos luchar —y que podemos enseñarles a nuestros niños a luchar— es la libertad.
“Y ésa es una lucha en la que estamos juntos. Eso es lo que México y Estados Unidos por fin estamos empezando a ver. Estamos empezando a ver que tenemos un enemigo común y estamos hartos. Imagínate lo que podríamos ser, lo que México podría ser, lo que Estados Unidos podría ser. Somos la joya del mundo. Tenemos todo: recursos naturales, cultura, arte, belleza, todo lo que te puedas imaginar. Sólo estamos encadenados por estos cárteles. Así que sí, estamos en guerra, pero la guerra está llegando a un punto decisivo. Y, por primera vez en la historia moderna, tenemos un presidente en Estados Unidos, el presidente Donald Trump, que de verdad dice lo que piensa. Y cuando lo dice, lo dice en serio.
“Y lo que quiere decir —afirma Carter— es que a los cárteles se les están acabando los días, y trabajando junto con nuestros socios, como la presidenta Sheinbaum, vamos a hacer que eso ocurra. No vamos a quitar el pie del acelerador. Vamos a seguir siendo implacables. Y vamos a estar a la ofensiva contra los cárteles. Y así pudimos lograr eliminar al Mencho, y el gobierno mexicano trabaja junto con nosotros…”.
Le pregunté si era optimista en la relación, en esta batalla, en esta guerra, respecto a la colaboración con México de cara al futuro.
“Creo que, así como nosotros queremos ser libres de las cadenas de las drogas y de los cárteles, creo que México también quiere lo mismo. Éste es un esfuerzo global para liberar a nuestra gente de esta tiranía. Así que siempre tengo esperanza de que juntos vamos a marcar una diferencia. Y, de hecho, sé que lo estamos haciendo, porque ya lo estamos haciendo. Lo del Mencho es un ejemplo perfecto de eso: lo que el gobierno mexicano ha podido hacer, lo que el general Trevilla y su equipo y los operadores especiales mexicanos han hecho, es extraordinario. Y creo que esto es sólo el comienzo de una larga amistad por venir para nuestras dos naciones. Y tengo muchas ganas de trabajar con el gobierno de México para asegurar que ambas naciones sigan siendo libres.
“La muerte de El Mencho —concluyó Sara Carter— envía un mensaje a todos los sicarios y a todos los jefes de cártel que están allá afuera. Si el gobierno mexicano, trabajando con Estados Unidos, pudo atrapar al Mencho, adivinen qué: podemos ir por ustedes y lo haremos. No habrá lugar para esconderse. No habrá lugar al que puedan ir. Porque los vamos a encontrar, los vamos a atrapar y su tiempo se habrá acabado”.
La entrevista con Sara Carter puede leerla en esta edición de Excélsior y verla completa en un programa especial de ADN noticias este sábado a las 18:30 hrs.