A seis meses del arranque formal del proceso electoral de 2027, Morena enfrenta una serie de confrontaciones internas que han exhibido divisiones públicas entre sus principales figuras, en medio de acusaciones de corrupción, presuntos vínculos con el crimen organizado, disputas por candidaturas y desacuerdos sobre la reforma electoral.
El más reciente desencuentro se dio entre Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y Jesús Ramírez Cuevas, exvocero presidencial y actual coordinador de asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum. En el libro Ni venganza ni perdón, escrito junto con el periodista Jorge Fernández Menéndez, Scherer Ibarra señala que Ramírez Cuevas sostuvo reuniones con Sergio Carmona, conocido como el “Rey del Huachicol”, quien presuntamente habría financiado campañas de Morena.
En la publicación se afirma que Ramírez Cuevas abrió espacios del círculo presidencial a Carmona y que lo presentó a Mario Delgado, exlíder nacional de Morena, y al propio presidente López Obrador. Jesús Ramírez rechazó los señalamientos mediante un comunicado, en el que negó cualquier uso de recursos públicos para atacar a exfuncionarios y calificó las acusaciones como infundadas.
Otro episodio ocurrió en la Secretaría de Educación Pública (SEP), donde Marx Arriaga, entonces director general de Materiales Educativos, denunció públicamente que policías intentaron retirarlo de su oficina y acusó a la dependencia de corrupción, tras negarse a modificar contenidos educativos que, dijo, afectarían la Nueva Escuela Mexicana creada durante el gobierno de López Obrador.
La SEP informó posteriormente que Arriaga fue cesado y que el lunes 16 de febrero anunciaría a su relevo. En un comunicado difundido el sábado por la tarde, la dependencia señaló que el funcionario se negó a realizar ajustes en los libros de texto y aseguró que estos continuarán distribuyéndose entre más de 25 millones de estudiantes de educación básica.
En el Congreso también se evidenciaron diferencias. Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, declaró que el tema de las diputaciones plurinominales en la reforma electoral estaba “superado” y que se mantendrían las 128 curules de representación proporcional en la Cámara Baja y 32 en la Cámara Alta, mientras que la dirigente nacional del partido, Luisa María Alcalde, negó que Morena pudiera conservar el sistema actual.
El propio Monreal reconoció el miércoles que en Morena existen “bastantes conflictos internos” que están afectando al partido y a la presidenta Claudia Sheinbaum.
En Campeche, 10 diputados locales de Morena rompieron con la gobernadora Layda Sansores, a quien acusaron de presionarlos para aprobar reformas en su beneficio. La mandataria también se confrontó con Monreal, quien la exhortó a evitar disputas con legisladores locales. Sansores respondió que el zacatecano debía “no meterse donde no tiene que meterse” y lo acusó de proteger al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno.
A las tensiones se sumaron declaraciones de Rafael Barajas “El Fisgón”, director del Instituto Nacional de Formación Política de Morena, quien afirmó que varios militantes requieren “cursos urgentes y prolongados de ética y austeridad”.
En los primeros días de febrero, el senador Adán Augusto López Hernández denunció haber sido víctima de fuego amigo por señalamientos sobre su patrimonio y supuestos nexos con el huachicol fiscal, lo que derivó en que dejara la coordinación de la bancada, que fue asumida por Ignacio Mier.
La semana pasada, el diputado federal Sergio Gutiérrez Luna rechazó acusaciones de obtener contratos a modo en el gobierno de Coatzacoalcos y sostuvo que se trató de “un intento de fuego amigo”. Aunque no mencionó responsables, fuentes señalan que el mensaje estaría dirigido a la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García.
Especialistas han señalado que la cohesión interna del partido se sostuvo por el liderazgo del expresidente López Obrador. El analista político Alfonso Zárate afirmó que el “factor AMLO” permitió mantener unidos a grupos de distintos orígenes, y advirtió que la ausencia de ese liderazgo podría acelerar conflictos internos. Señaló que los morenistas son “antes que todo, obradoristas”, y que sólo el exmandatario podía imponer disciplina.
El politólogo de la UNAM Sebastián Godínez coincidió en que la estructura del partido quedó en manos de la presidenta Sheinbaum sin un compromiso uniforme de sus integrantes, lo que ha derivado en disputas internas. Indicó que estas diferencias también alcanzan a los aliados del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), particularmente en torno a la reforma electoral y la posible eliminación de plurinominales.
A la pugna interna se suman las disputas por candidaturas rumbo a 2027. En San Luis Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, del PVEM, impulsó una reforma para que su sucesora sea mujer, lo que beneficiaría a la senadora Ruth González Silva, su esposa. Aunque la presidenta Sheinbaum rechazó el nepotismo en su movimiento, el coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, respaldó públicamente a González Silva como la mejor posicionada.
En Zacatecas, el senador Saúl Monreal ha manifestado su intención de buscar la gubernatura en 2027, pese a los “candados” internos de Morena, y no ha descartado explorar opciones fuera del partido si no existe inclusión. En Guerrero, Félix Salgado Macedonio ha señalado que los estatutos partidistas no pueden estar por encima de la Constitución y no ha cerrado la puerta a contender por la gubernatura que actualmente encabeza su hija, Evelyn Salgado.
En 2027 se renovarán más de 20 mil cargos federales y locales, entre ellos 500 diputaciones federales, 17 gubernaturas, más de 2 mil 400 ayuntamientos —incluidas las 16 alcaldías de la Ciudad de México— y cerca de mil 100 diputaciones locales. También se prevé la elección de jueces federales, magistrados de Circuito y juzgadores locales, como parte de la reforma al Poder Judicial, además de la posible realización de una revocación de mandato el mismo día de la jornada electoral.
El proceso electoral federal iniciará formalmente en la primera semana de septiembre de 2026.
