ANTE LA PÉRDIDA de competitividad de Norteamérica frente a China, que se ha convertido en el principal proveedor mundial de minerales, el nuevo T-MEC será clave.
El gobierno de Donald Trump visualiza al tratado como el acicate que integrará los minerales críticos, las cadenas de suministro y el acceso al mercado más grande del planeta.
Por eso, las organizaciones empresariales mineras de Canadá, Estados Unidos y México están urgiendo a sus gobiernos a cumplir condiciones esenciales.
Hablamos de la estabilidad regulatoria, la salvaguarda de las inversiones, reglas fiscales claras y la seguridad física para empleados de las minas y de las empresas mineras.
En una carta dirigida al secretario Marcelo Ebrard, la Cámara Minera de México señala que en los preparativos para la negociación del T-MEC, la industria minera mexicana deberá abogar por un capítulo exclusivo.
Un apartado dedicado sólo a la minería y a los minerales críticos para América del Norte, para que se ofrezca a los inversionistas seguridad jurídica y se fomenten intereses compartidos en toda la región.
Considera que esta actividad no responde a ciclos políticos ni a decisiones de corto plazo: la minería es de inversiones largas, intensivas en capital y con periodos de maduración que toman más de una década.
Para que la minería mantenga el ritmo, el gobierno de Claudia Sheinbaum tiene que dar certidumbre jurídica y fiscal, respetar derechos adquiridos y eliminar la discrecionalidad regulatoria.
Destrabar permisos, acotar tiempos, reglas claras, fortalecer la protección a la inversión y asumir que la minería no es un sector aislado, sino la base de las cadenas industriales y energéticas del país.
¿Empresas? First Majestic de Keith Neumeyer, Equinox Gold de Greg Smith, Torex Gold de Faysal Rodríguez, Agnico Eagle de Marco Galindo, Álamos Gold de Luis Chávez Martínez o Endeavour Silver de Dan Dickson.
El T-MEC sigue siendo uno de los pocos anclajes de confianza para el sector. Canadá, Estados Unidos y México coinciden en que la minería es estratégica.
Debe entenderse como parte integral de las cadenas de suministro industriales, energéticas y de transición tecnológica: sin minerales no hay acero, baterías, infraestructura y electromovilidad.
Hay coincidencia en que China se ha consolidado como el principal proveedor mundial, lo que ha generado una dependencia significativa de una sola fuente de abastecimiento.
Ya, ayer mismo, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció la promulgación del Plan de Acción con México sobre minerales críticos.
El objetivo es coordinar políticas comerciales y reducir las vulnerabilidades en las cadenas de suministro de la región, ante un mercado global cada vez más distorsionado. El acuerdo contempla identificar minerales estratégicos, analizar la aplicación de precios mínimos en frontera y avanzar hacia un esquema plurilateral vinculante, en un momento clave.
Previo a la revisión del T-MEC, con el objetivo de fortalecer la cooperación bilateral y la resiliencia de América del Norte.
LA SECRETARÍA DE Economía, de Marcelo Ebrard, mantiene abiertos canales de negociación en el caso de Vulcan Materials. Según versiones dentro de la dependencia, aún se exploran salidas que permitirían cerrar el conflicto sin un choque frontal, incluyendo alternativas para que Vulcan retome actividades extractivas en otros predios, bajo nuevas condiciones, tal como lo confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum esta semana. El problema es el tiempo. El arbitraje podría resolverse en la primera mitad de este año, justo cuando México y Estados Unidos comiencen el proceso de revisión del T-MEC. Para Economía, el cruce de calendarios es delicado. Si el fallo resulta favorable a la empresa, el Estado mexicano enfrentaría una indemnización superior a los mil 500 millones de dólares, además del desgaste diplomático que implicaría llegar a la mesa del tratado con un laudo en contra. Y es que las evidencias del daño medioambiental que presentó la Secretaría de Medio Ambiente del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, dejaron muchas dudas, lo que juega a favor de la compañía en el arbitraje internacional.
EL AEROPUERTO INTERNACIONAL de Saltillo busca crecer con planeación, alianzas y visión regional. El anuncio de la nueva ruta Guadalajara-Saltillo, operada por Volaris, a partir del 1 de junio, es un movimiento estratégico en un mercado históricamente subatendido. Saltillo juega un papel clave en el corredor industrial del norte del país. Ramos Arizpe, Arteaga y su zona de influencia, concentran una actividad manufacturera intensa, con fuerte presencia automotriz y de exportación. Durante años, más de dos millones de pasajeros han tenido que desplazarse hasta Monterrey por falta de opciones aéreas cercanas. Ese es el tamaño de la oportunidad. La incorporación de Guadalajara no sólo amplía la conectividad con el occidente, sino que abre la puerta a una red de enlaces nacionales e internacionales. La coordinación encabezada por Aeropuertos Mexicanos, que lleva Javier García Bejos; ALTEA, de Francisco González, y el gobierno de Coahuila, de Manolo Jiménez, han logrado que Saltillo tenga en tiempo récord vuelos comerciales con el AIFA, Cancún y ahora Guadalajara.
RECIÉN EL ACTIVISTA español Jerónimo Sánchez Fernández de Liencres impulsó un recurso jurídico en Querétaro que culminó con la suspensión de la corrida de toros en la Plaza de Juriquilla, prevista para el pasado 30 de enero. Esto se tradujo en un duro golpe económico para la región, con la cancelación de miles de reservas de hotel, restaurantes y bares, además de cientos de comercios que se vieron afectados. Ante ello, ni el alcalde de Querétaro, Felifer Macías, ni el gobernador Mauricio Kuri metieron las manos y se dejaron llevar por el activismo de un ciudadano extranjero que opera en México y que cuenta con el apoyo de Morena en ese estado, cuyo secretario general es Alejandro Pérez Ibarra.