México registró 27 puntos de 100 posibles en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional, apenas un punto más que los 26 obtenidos el año pasado, lo que refleja un estancamiento en la evaluación global sobre corrupción en el sector público.
Con esta calificación, el país se mantiene lejos de las naciones mejor evaluadas, como Dinamarca (89 puntos), Finlandia (88) y Singapur (84). Dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México ocupa el último lugar, mientras que en el Grupo de los 20 (G20) se posiciona en el penúltimo sitio, solo por encima de Rusia, que obtuvo 22 puntos.
Transparencia Internacional consideró que la percepción de alta corrupción en México está vinculada a casos como el llamado huachicol fiscal, relacionado con la introducción de combustible de contrabando mediante redes de complicidad con funcionarios públicos.
“El ‘huachicol’ fiscal representó una pérdida de cerca de 610 mil millones de pesos en 2025, lo que equivale a 40 veces el valor económico del escándalo de Segalmex.
“Enfrentar estas nuevas expresiones de corrupción con redes transnacionales de macrocriminalidad exige fortalecer capacidades estatales, cooperación internacional y plantear como prioridad la protección de recursos públicos”, señaló la organización.
De acuerdo con el informe, además de los escándalos como Segalmex, factores como la extorsión y la impunidad influyen en la percepción de corrupción en el país.
El Índice de Percepción de la Corrupción evalúa a los países con base en la percepción de corrupción en el sector público, en una escala de cero a 100 puntos, donde 100 representa la menor percepción de corrupción.
