El monstruo de Morena comiéndose la cola. Esa criatura fantasiosa, de espanto nacional que dejó AMLO, camina sin cabeza por el país, y se devora a sus vasallos como la pintura “Saturno” de Francisco de Goya. Cuando no es el CIDE, es el Senado. Cuando no es Layda Sansores en el Atlántico, es Rubén Rocha en el Pacífico. Cuando no es el PT, es el Partido Verde. Ahora el espectáculo corrió a cargo de Marx Arriaga, un burócrata parodia del “Che” Guevara, que tiene la desfachatez de “convocar a la refundación de la Secretaría de Educación Pública desde sus ‘orígenes’”.
Debo antes agradecer la confesión sepulturera del señor Marx, exdirector de Materiales Educativos de la SEP, con sinceridad obradorista llamó derrumbar todo: “que no quede una sola piedra de esta institución”. (Como al poder judicial, al aeropuerto de Texcoco, el INAI, etc., ¡todo al carajo!). Debe ser frustrante estudiar en la UAM, y luego, filología hispánica en la Universidad Complutense de Madrid, y que un jefe del ITAM, Mario Delgado, te dé por el trasero. (En filología del castellano se diría de otra manera más elocuente).
Arriaga pidió “regresar a los orígenes, a los valores con los cuales se creó la Secretaría de Educación Pública”. Muy bien. ¿A cuáles principios de la SEP se refiere el marxista de cartón? ¿Al porfirista Justo Sierra que impulsó la enseñanza obligatoria de la primaria y funda la UNAM? ¡Ese era un auténtico maestro! Acaso se refiere a José Vasconcelos, a quien López Obrador llama “antiindigenista, extranjerizante y un consumado conservador”, en su libro “Grandeza”. Porque Vasconcelos fundó la SEP en 1921; el decreto lo firma Álvaro Obregón, y el Maestro oaxaqueño de inmediato, sin grillas, motiva las “misiones culturales”, para alfabetizar, capacitar para el trabajo (no para recibir dádivas), implicar a los alumnos en el arte, higiene, y forma maestros (no reparte plazas), para darle a la niñez libertad. No ataduras para que dependan del gobierno. Vasconcelos no cebó rebaños, liberó con las letras a las personas.
Qué lejos está la SEP de Vasconcelos y qué cerca está del huachicol y la ideología no marxista, sino estalinista. Vasconcelos invitó a Gabriela Mistral, que creó el contenido de “Lecturas para mujeres”. ¿A quién llama Marx Arriaga para refundar la SEP? Vasconcelos movilizó en aquellos orígenes a gente de la talla de Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña, Antonio Caso. También a Eulalia Guzmán, Moisés Sáenz, e incluso a los muralistas Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. ¿Quién se cree Arriaga? ¿Con qué estatura o legitimidad cultural, cívica o política llama a “reinventar” la educación pública en México?
El magisterio morenista cuida más la plaza que a sus alumnos, y luego la heredan. Esos maestros parásitos son la cuna del obradorismo que defiende ese indignado defensor de Nicolás Maduro. Esos maestros sin oficio ni beneficio, no tienen nada de educadores, son los que tienen privatizada la educación pública con sus sindicatos chupapresupuestos. Esos maestros son insurgentes de la nómina, y tienen hundido a México en la prueba PISA, reprobados en matemáticas, y Marx quizá repartió muchos libros pero también muchísimos alumnos mexicanos en el hoyo de la comprensión lectora.
Felicito a quien haya corrido a Marx Arriaga de la SEP -ojalá no sea gatopardismo como el de Adán Augusto en el Senado-, mándelo a la Universidad Lomonósov en Moscú. El embajador en Rusia es su conocido, allí puede hacer un doctorado en letras cirílicas. Y podrá llorar ante la momia de Lenin.
cada loco (max) que ponen en el gobierno, que dios nos agarre sin confesión.