Aunque en el discurso la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado una y otra vez su indiscutible cercanía con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, en los hechos ha tenido que marcar distancia de algunas políticas de la pasada administración y, sobre todo, de algunos personajes; esto para mejorar la percepción ciudadana y para atemperar la relación con la administración de Donald Trump, que está dispuesta a acabar con los “guerrilleros” en Latinoamérica.
La destitución de Marx Arriaga de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME) de la SEP responde a esa lógica. Desde finales del año pasado se hablaba de la salida de dicho personaje de la Subsecretaría de Educación Básica, pues las confrontaciones con la administración de Sheinbaum eran públicas y cada vez más frecuentes.
Durante una conferencia en la Escuela Normal Urbana de Balancán, en Tabasco, el depuesto funcionario se atrevió a asegurar que la nueva administración traicionó los sueños de Andrés Manuel López Obrador. “¿Qué está haciendo el gobierno federal? Traicionar”, fueron sus palabras exactas, las cuales resonaron con fuerza en Palacio Nacional.
Ademas, hizo un llamado a formar “comités de defensa del obradorismo” y de la Nueva Escuela Mexicana, dentro y fuera de la Secretaría de Educación Pública, calificando de neoliberal la gestión del titular de Educación, Mario Delgado, y proponiendo una movilización política desde sus oficinas en Avenida Universidad de la alcaldía Benito Juárez.
Por todo lo anterior, aunque oficialmente se argumentó un cambio administrativo en la dependencia, fue removido de su cargo tras semanas de diferencias cada vez más álgidas con Mario Delgado; las últimas supuestamente porque se negó a permitir cambios en los libros de texto gratuitos, insistiendo que atentaban contra el legado educativo del gobierno revolucionario. La realidad es que a la Presidente le molestó de sobremanera el tema de equidad de género.
Marx Arriaga pertenece al ala más dura de Morena y del obradorismo. Comparte convicciones con figuras como Jesús Ramírez Cuevas, Martí Batres, Paco Ignacio Taibo II y Epigmenio Ibarra. Todos ellos han hecho evidente su ideología de confrontación con el pasado neoliberal.
Pero la principal promotora de Arriaga al interior del llamado movimiento de Transformación fue la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, quien cabildeó su llegada a la SEP —entonces a cargo de Delfina Gómez—, cuando fungió como presidenta honoraria del Consejo Asesor de Memoria Histórica y Cultural de México.
En 2013 Arriaga Navarro fue lector sinodal en el examen profesional de Gutiérrez Müller para obtener el grado de doctorado en Humanidades por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). El tema de la tesis fue la obra de Francisco de Quevedo.
La renuncia forzosa no ha sido tersa y hasta el cierre de esta columna Marx Arriaga seguía atrincherado en su oficina, aunque se espera que este lunes sea designada una nueva titular en esa plaza, al parecer una mujer de origen indígena. El escándalo le ha servido para ganar tiempo y para recibir el apoyo de quienes, como él, acusan una traición a los principios del movimiento. Son muchos los que piensan todavía así y están incrustados en el gobierno de Sheinbaum.
A este despido se suman los de otros funcionarios que respondían únicamente a López Obrador y, en privado, se dedicaban a criticar la administración de la actual presidenta. En esa lista están el exvocero y actual coordinador de Asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez; Francisco Garduño, extitular del Instituto Nacional de Migración, e incluso Adán Augusto López, excoordinador de la bancada morenista en el Senado.
El caso del parque eólico inexistente por el que se habrían destinado cerca de 7 mil millones de pesos sigue escalando y ya se instaló de lleno en la arena política de Monterrey. La investigación difundida por Latinus puso bajo la lupa al empresario Eugenio Javier Maiz Domené —hoy detenido por fraude— y abrió un frente incómodo para el priista Adrián de la Garza, quien aspira a la gubernatura de Nuevo León.
En el expediente político emerge con fuerza Jovita Morín Flores, actual contralora del Ayuntamiento de Monterrey y ex titular de la Comisión de Justicia del PAN. Morín aparece como socia en Next Energy, así como en al menos otras dos razones sociales —INTELLSWICHT y MD Iluminación Nacional— que en 2020 obtuvieron contratos con el Municipio de Aguascalientes presuntamente en beneficio del hoy imputado Maiz Domené. Para un cargo cuya función central es vigilar la legalidad del gasto público, la sola existencia de estos vínculos empresariales eleva las alertas y exige explicaciones puntuales.
El tema adquiere mayor dimensión política por el entorno en el que se mueve la contralora. Morín proviene del CEN del PAN en tiempos de Marko Cortés y su llegada —según versiones internas— fue impulsada desde ese grupo político. En Nuevo León, además, el priismo que encabezan Adrián de la Garza de la mano del panista Francisco Cienfuegos observa con cautela la evolución del caso, consciente de que cualquier ramificación que toque Monterrey puede convertirse en una bomba para un alcalde que de por sí es muy mal visto en Palacio Nacional.
Por ahora, el proceso penal contra Maiz Domené apenas entra en su fase judicial, pero el expediente político tiene sus propios efectos. El caso amenaza con convertirse en un nuevo frente de desgaste para la oposición local en la antesala de la próxima disputa por la gubernatura.
En la misma semana en que asoma la cabeza el exconsejero Juridico de la presidencia, Julio Scherer Ibarra, sus conocidos aliados de la Cooperativa La Cruz Azul se suman una victoria más contra sus rivales. Con violencia recuperaron la planta productiva de Hidalgo, la única que les faltaba para borrar del mapa a los seguidores de Guillermo Álvarez.
Scherer fue una pieza clave para que, a principios del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la disidencia encabezada por Víctor Velázquez y José Antonio Marín diera un “golpe de estado” al emblemático “Billy” Álvarez, por lo que su regreso al escenario político en estos momentos, cuando el Poder Judicial le entrega la planta hidalguense a sus cooperativistas cercanos, puede ser más que una coincidencia.
La realidad es que las ligas del exconsejero con la cooperativa se mantienen intactas, principalmente porque la estrategia jurídica de La Cruz Azul sigue en manos del abogado Rafael Anzures Ortiz, el mismo que recomendó Scherer en los albores del sexenio pasado.
Las presiones del PVEM y del PT a Morena para aprobar la reforma electoral o romper la coalición y poner en riesgo los resultados electorales en las elecciones intermedias del 2027 no tienen eco en Guerrero, donde el senador Félix Salgado Macedonio alzó la voz y recordó que en esa entidad Morena es lo suficientemente fuerte como para mantener la gubernatura sin alianzas en caso de que no se concrete una coalición con sus partidos aliados.
Esto en respuesta a las declaraciones del dirigente estatal del PT, Victoriano Wences Real, que hizo pública su intención de ser candidato a la gubernatura y del líder del PVEM, Alejandro Carabias Icaza, quién señaló que a pesar de que hay un acuerdo nacional de su partido con Morena están a la espera de coincidencias.
Ante el amago de los dirigentes estatales, Salgado Macedonio les recordó que en 2024 fue candidato a Senador sólo por Morena, porque no lo respaldó ni el PT ni el PVEM, asegurando firmemente que en Guerrero “con puro Morena ganas muy bien”. Basta revisar los resultados para ver que el PVEM quedó en cuarto lugar y el PT en quinto lugar en la elección de senadores.
Pehndheja shitbaum; a marx arriaga debió inventarle delit0s como los que le inventa shitbaum a la oposición; ahora, su narc0frankeinstein c0munista arriaga, la tiene empinada. narc0canibalism0 c0munista