Con el oficio de remoción en mano, Marx Arriaga abandonó este martes las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), tras cuatro días en los que permaneció en su oficina en espera del documento oficial que confirmara su salida como director de Materiales Educativos.
“Lo mínimo que un trabajador debería recibir, (me voy) en 5 minutos”, expresó luego de firmar el documento en el despacho que ocupó desde 2021.
Cuestionado sobre su último día laboral, Arriaga afirmó que continuó atendiendo pendientes hasta el final. Indicó que logró la firma de plazas para cinco trabajadores honorarios, con lo que, dijo, quedaron asegurados sus empleos.
Minutos después, con mochila al hombro y un cuadro del filósofo Karl Marx en brazos, salió del inmueble ubicado en Universidad 1200, al sur de la Ciudad de México. A su paso, un grupo de personas lanzó consignas como “La educación primero, al hijo del obrero”, “Fuera Mario, Fuera Mario” y “Marx, no estás solo”.

El ahora exfuncionario caminó hacia el Metro Coyoacán y señaló que se trasladaría a Texcoco, Estado de México, para posteriormente viajar a Ciudad Juárez, Chihuahua, donde retomará actividades como docente. Descartó aceptar cualquier otro cargo público.
Arriaga permaneció atrincherado en su oficina desde el viernes pasado, cuando rechazó dejar el cargo. Durante más de 80 horas sostuvo que su permanencia no obedecía a la defensa de un puesto, sino a evitar modificaciones a los libros de texto que, aseguró, responderían a un modelo “neoliberal”.
En el transcurso de esos días exigió que su remoción le fuera notificada mediante un oficio formal y no a través de redes sociales.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, declaró el fin de semana que Arriaga estaba enterado de su salida y que incluso se le ofreció un puesto diplomático, el cual decidió no aceptar.
