El juicio en Estados Unidos contra la familia Jensen comienza a delinear una presunta estructura criminal que habría permitido introducir ilegalmente miles de cargamentos de petróleo crudo robado a Pemex hacia territorio estadounidense, con la participación de empresas en ambos lados de la frontera y vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Documentos judiciales citados en el proceso detallan que las autoridades estadounidenses, con la DEA al frente, identificaron a un intermediario que conecta a la familia del empresario petrolero James Jensen con mandos del CJNG dedicados al robo y contrabando de hidrocarburos. Este informante, cuya identidad permanece reservada, declaró mantener relación con Iván Cazarín Molina, “El Tanque”, y César Morfín Morfín, “Primito”, señalados como operadores del grupo criminal en el negocio del huachicol.
De acuerdo con los reportes de inteligencia, el intermediario describió un esquema en el que agentes aduanales mexicanos falsificaban documentos para exportar petróleo crudo a Estados Unidos, declarando productos distintos para evitar impuestos. Según Washington, la familia Jensen —James Lael, su esposa Kelly Anne y sus dos hijos— traficó entre 2018 y 2025 más de 4 mil cargamentos, registrándolos como “destilados de petróleo, aceite lubricante usado y otras descripciones falsas”.
Las autoridades estadounidenses estiman que el valor del combustible introducido de manera ilícita asciende a 300 millones de dólares. Conforme al testimonio del informante, por cada cargamento se pagaban 2 mil dólares a “los carteles”, lo que implicaría al menos ocho millones de dólares entregados al CJNG por concepto de extorsión.
Un reporte de la DEA fechado en noviembre de 2024 vincula directamente a Luxemborg Trading LLC con el intermediario del CJNG. La agencia también documentó transferencias de dinero entre el informante y Zachary Jensen, uno de los hijos del empresario. La defensa solicitó a las autoridades estadounidenses los registros bancarios y la lista de clientes de la firma para controvertir los señalamientos. La compañía texana no respondió a solicitudes de postura.
Luxemborg Trading LLC, constituida en 2010 en el condado de Hidalgo, Texas, figura como importadora de productos petrolíferos. Registros comerciales indican que entre 2019 y 2025 realizó casi 2 mil 600 envíos desde México por un valor de 62.8 millones de dólares, en coordinación con empresas asentadas principalmente en Reynosa, Tamaulipas.
Entre estas firmas destacan Tramitadora Aduanal de Reynosa, S.A. de C.V. y Grupo Petrotamps, S.A. de C.V., clasificadas en 2025 por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como compañías que simulan operaciones. También aparece Comercializadora Internacional Dadedi-Mtz, S.A. de C.V., que registró mil 444 envíos por 23.3 millones de dólares y fue incluida en 2021 en el listado de importadores y exportadores suspendidos por el SAT.
Los registros muestran que el 85% de los cargamentos cruzaron por la aduana de Reynosa, principalmente por vía terrestre; el resto ingresó por ferrocarril en Matamoros y Nuevo Laredo, así como por vía marítima desde los puertos de Coatzacoalcos y Tuxpan, Veracruz. La mayoría de los envíos fueron declarados bajo fracciones arancelarias distintas a las correspondientes al petróleo crudo, reportándose como aceites, lubricantes, aditivos, gasóleo o gasolina.
En volumen, solo Dadedi-Mtz registró el traslado de 113 millones de litros entre 2021 y 2024 bajo clasificación de aceites y aditivos. Otras empresas reportaron decenas de millones de litros como diésel, biodiésel o gasolina de alto octanaje.
Este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno solicitó a Washington la extradición de los Jensen por su presunta participación en el contrabando de combustible sustraído a Pemex.
