Aún no termino de leer Ni venganza ni perdón, de Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez. Prefiero reservar mi comentario para entonces, pero lo que he encontrado hasta ahora es una entrevista de trazo limpio en la que el entrevistador logra arrancar la palabra a un personaje históricamente esquivo y con mucho que contar. Es ingenuo pensar que una conversación así podría haberse dado sin un acuerdo en el que Scherer revelaría una parte significativa de su experiencia y reservaría otra.
Ese acuerdo no demerita el trabajo de Jorge y deja, por lo pronto, un documento con una fuerza capaz de provocar la controversia incluso antes de ser leído. El libro comenzó a circular ayer y se presenta esta tarde. Suerte a Jorge, compañero muy querido. TTT Jesús Ramírez Cuevas, el hombre de la comunicación de López Obrador y asesor de la presidenta Sheinbaum, acusó ayer a Scherer de ser “un conservador cuyo único interés es el dinero y cuya única moral es la ambición y el agandalle”.
Lo recordó como al “abogado que salió del gobierno en medio de señalamientos de tráfico de influencias y extorsión”. Y aseguró que su objetivo es “atacar al proyecto del cambio”. Le declaró la guerra al consejero jurídico del tabasqueño en la primera mitad de aquel sexenio. Lo convirtió en un enemigo al que ahora, supongo, habrá que tratar como tal. ¿Desde qué flanco? ¿El lopezobradorismo? ¿El gobierno? ¿Ambos?