Columna invitada

Ignorancia palaciega

Columnas

Una autopsia llevada a cabo por un patólogo incompetente, ciego, sordo y mudo. Eso es el libro de Julio Scherer que pretende presumir su amistad con AMLO, pero termina siendo una confesión involuntariamente descarnada de la 4T: un proyecto forjado por un presidente carismático pero colérico, convencido pero obtuso, predicador pero ignorante del funcionamiento básico del gobierno. Aunque su autor no lo advierta, la ignorancia y la ineptitud son los hilos conductores del régimen caótico que ayudó a encumbrar. La incapacidad acompañada de lealtades ciegas, incompetencia administrativa y, sí, corrupción tolerada en nombre del movimiento. Eso es lo que hereda Claudia Sheinbaum: un gobierno acostumbrado a gobernar “al chilazo”.

Scherer intenta exonerar a López Obrador diciendo que lo engañaron. Que Bartlett lo engañó. Que López-Gatell lo engañó. Que Adán Augusto lo engañó. Que Jesús Ramírez lo engañó. Pero pudieron engañarlo porque el presidente no leía periódicos con rigor, no escuchaba a técnicos, no se informaba más allá de su burbuja. Bastaban su instinto, su fe ideológica y su resentimiento histórico. Gobernó como predicador, no como presidente. Creyó que la aritmética se somete a la voluntad y que la realidad se doblega con discurso.

Rodeado de sicofantes nombrados por 10% de experiencia y 90% de lealtad, vivió un encapsulamiento donde el dato incómodo era traición y el experto era sospechoso. Desde esa cámara de eco se tomaron decisiones cuyas consecuencias hoy son inocultables. Bartlett al frente de la CFE encarnó el nacionalismo energético trasnochado que espantó la inversión; el Tren Maya acumuló sobrecostos y devastación ambiental; Dos Bocas se convirtió en monumento a la obstinación ideológica. Scherer los menciona, pero con indulgencia. Como si fueran errores de buena fe y no síntomas de ineptitud estructural. Los pocos moderados que advertían sobre riesgos fueron desplazados por los duros, los ideólogos, los incondicionales.



La literatura sobre populismo autoritario lo advierte: líderes que privilegian lealtad sobre competencia erosionan instituciones y producen gobiernos de baja calidad. Levitsky y Ziblatt lo llaman debilitamiento de los contrapesos; Urbinati lo describe como plebiscitarismo permanente; Mudde habla de la sustitución de la complejidad por el simplismo moral. En México lo vimos en tiempo real: nombramientos sin debida diligencia, fiscales designados “porque nos ayudaron mucho”, candidatos seleccionados por pragmatismo electoral sin revisar antecedentes. Eso facilitó la llegada de soldados ideológicos como Marx Arriaga, o criminales como Diego Rivera.

Por ingenuidad o estupidez, Scherer no advierte su propia complicidad. Como consejero jurídico fue testigo -y aval- de medidas ilegales e inconstitucionales como la militarización, la presión presidencial sobre la Suprema Corte, o la consulta para juzgar a ex presidentes. Pero el relato lo presenta como espectador perplejo ante un presidente engañado. No: Scherer fue parte del engranaje. La ignorancia del jefe y la docilidad del círculo íntimo produjeron un gobierno donde la ley era flexible y la improvisación se convirtió en norma.

¿Por qué publica ahora? Tal vez para limpiar su nombre cochambroso. Tal vez para exhibir a los más “puros” y congraciarse con Sheinbaum y García Harfuch. Tal vez para curarse en salud ante la mirada cada vez más invasiva de Trump. Pero el libro termina haciendo algo más importante: exhibe lo que ocurre cuando se gobierna desde la ignorancia económica, el voluntarismo político y la lealtad facciosa.



De ahí el legado que recibe Sheinbaum: una economía estancada, compromisos fiscales crecientes por pensiones y programas sociales para los cuales no alcanza el presupuesto, escaso margen de maniobra por el déficit fiscal, desconfianza empresarial, servicios públicos fracturados, inseguridad persistente. La narrativa ya no basta. La realidad se impone. Las encuestas revelan popularidad personal, pero exhiben reprobación en los temas que importan.

El libro se titula Ni venganza ni perdón. Pero México padeció a un presidente que gobernó a base de rencores, venganzas simbólicas y desprecio por el conocimiento. Cuando el país despierte de la somnolencia aquiescente frente a la 4T, ojalá no otorgue el perdón. Porque la ignorancia en el poder no es inocua. Es costosa y la República inepta seguirá pasando factura.

Denise Dresser

Denise Dresser es politóloga, escritora, columnista y activista. Coordinó el libro “Gritos y Susurros: Experiencias Intempestivas de Mujeres”. Ganó el Premio Nacional de Periodismo en 2010. Su último libro es “El País de Uno. Reflexiones para entender y cambiar a México”.

0 comentarios

De Hermosillo, Sonora

Para todo el mundo.

Edición: 

Online desde el 2010

© Copyright 2024 SonoraPresente | Todos los derechos reservados. Nuestra información está siempre verificada y nos esforzamos por otorgar el debido crédito a la fuente original.

Si usted quiere hacer una reclamación o solicitar bajar un contenido, haga clic aquí para iniciar el procedimiento.

SonoraPresente

Hermosillo, Sonora, México.

© Copyright 2024 SonoraPresente
Todos los derechos reservados. Nuestra información está siempre verificada y nos esforzamos por otorgar el debido crédito a la fuente original.

Si desea presentar una reclamación o solicitar la eliminación de contenido, haga clic aquí para comenzar el proceso.

Registration

Forgotten Password?