En los pasillos de Palacio Nacional se comenta que se avecinan movimientos de mayor calado dentro del bloque gobernante, los cuales no se limitarían a decisiones aisladas ni a ajustes menores. De acuerdo con versiones internas, estaría en curso una revisión más amplia de la cadena de mando, tanto en áreas estratégicas del gobierno federal como en espacios del Congreso.
Las señales, según lo que cuenta el portal PolíticoMX, apuntan a un proceso de reordenamiento político que aún no ha sido formalizado mediante anuncios oficiales. Bajo esa lógica, el caso de Adán no sería un capítulo concluido, sino el primer ajuste visible de una serie de acomodos que podrían desarrollarse en las próximas semanas.
En el discurso interno se habla de “reacomodos necesarios”, mientras que en conversaciones fuera del foco público se reconoce la existencia de tensiones acumuladas, cuentas pendientes y una necesidad urgente de volver a alinear lealtades dentro del bloque gobernante. El mensaje hacia el interior, señalan, es directo: nadie es intocable y los equilibrios que parecían consolidados están siendo reevaluados.
