Cuando Clara Brugada propuso a los medios de comunicación “bajarle” a la nota roja, su petición podría ser entendida como la antesala de la imposición del silencio con el uso de la fuerza. Basta con recordar las decenas de comentaristas, columnistas, destacadísimos conductores de radio y televisión, cuyas valiosas aportaciones constituyeron las razones de sus fulminantes despidos de sus puestos de trabajo, en razón de las presiones de la 4T.
El oficialismo invita a suscribir un “Pacto de Silencio” para no cuestionar las políticas presidenciales ni divulgar los escandalosos fracasos de la diarquía López-Sheinbaum, la actual dictadura, que opera después de haber fusionado los 3 poderes de la Unión y desaparecido los organismos autónomos, garantes de nuestra democracia.
Para no irritar a los secuestradores del México moderno, la 4T intenta ocultar el disparo delictivo en “la muy noble y leal Ciudad de México”, esconder el creciente número de homicidios dolosos y de desaparecidos, la pavorosa penetración del crimen organizado en un 60% del territorio nacional, la inutilidad de las autoridades policiacas para controlar semejante expansión.
¡Intentan ocultar el alarmante déficit fiscal, las consecuencias de gastar más de lo recaudado, así como la caída de la inversión productiva! La 4T oculta que México se desangra, que se desprecia a las madres buscadoras, que los hospitales están vacíos sin equipos ni medicinas, que los niños fallecen por falta de vacunas y quimioterapias, que los empresarios no invierten ante la inexistencia de un Estado de derecho, que no se apoya al campo, que se extorsiona a la sociedad, que los jóvenes graduados no encuentran empleo, que los delitos no se sancionan, que los narcos gobiernan en buena parte del país, que los enfermos están desesperados, que los maestros enseñan sin herramientas, que existe un terrorismo fiscal, que saquean a los transportistas, que la Constitución es letra muerta…
Pretende la 4T un “Pacto de Silencio” para permitirles promulgar una reforma cavernícola que destrozaría el sistema electoral, impediría la ejecución de sufragios equitativos y confiables, para consolidar la tiranía existente, que provocó en 2025 una fuga de capitales por casi 100 mil millones de pesos e impidió en su momento el arribo de más de 100 mil millones de dólares a falta de garantías jurídicas, de energía eléctrica, de seguridad pública y de agua. La 4T pretende tapar el asesinato de decenas de candidatos a puestos de elección popular, la destrucción del sistema educativo, la extinción de los fideicomisos públicos, la falta de apoyos a la cultura, la cancelación de obras de infraestructura, la destrucción de la marca México en el mundo, la desunión entre los mexicanos, la quiebra de Pemex y de CFE, así como la incapacidad del 40% de las familias mexicanas para adquirir la canasta básica…
El “Pacto de Silencio” es una “patriótica invitación” para convertirnos en cómplices de la próxima quiebra de la economía nacional. Al callarnos, intentarían hacernos corresponsables de la desaparición de las instituciones republicanas, del Estado de derecho, y por ende de la democracia y del progreso de México. En el 2027, millones de compatriotas, de todos los niveles económicos, habremos de arrebatarle el poder a estos despreciables emisarios del pasado. Lo anterior se logrará con o sin la próxima reforma electoral, pues la voluntad nacional no se evaluará en las urnas, sino en las calles…