Se cumplen hoy cuatro meses de la desaparición del joven de 21 años Carlos Emilio Galván. Desapareció en Mazatlán, en los baños del bar Terraza Valentino, propiedad del —en ese momento— secretario de Economía del gobierno de Sinaloa, Ricardo El Pity Velarde. Las autoridades y la Fiscalía del estado, que aseguran estar investigando, no han resuelto ni esclarecido nada. En esa frustración, la familia de Carlos Emilio recurrió a la justicia federal y obtuvo un amparo para tener acceso a la carpeta de investigación.
Pero las autoridades sinaloenses no lo acatan ni les hacen caso. Por ello, los familiares señalan directamente al vicefiscal de la zona sur de Mazatlán, Isaac Aguayo, y al encargado del área de desapariciones, José Luis Orozco. “Hay omisiones, diligencias que pudieron haberse hecho desde la primera semana, y ellos dos son los responsables directos de que cada diligencia se vaya haciendo”, me dice Brenda Valenzuela, madre del joven.
“Ahora la Fiscalía nos pide reconsiderar lo que estamos pidiendo por la carga de trabajo que dicen tener, y nos piden comprensión porque vienen los días del carnaval y es muy complicado que se dediquen a nuestra solicitud”. Así tal cual. Eso es Sinaloa hoy; esa es su Fiscalía. El Carnaval de Mazatlán comienza el próximo jueves. Belinda será la gran figura y principal atracción.