El director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Arturo Reyes Sandoval, junto con otros funcionarios de la institución, participó en la creación de la asociación civil “Patronato Corazón Guinda y Blanco”, la cual se encarga de recibir y administrar los llamados “donativos” que se solicitan a más de 211 mil estudiantes por trámites como inscripciones y exámenes de admisión.
De acuerdo con la denuncia presentada, dichos “donativos” son en realidad pagos obligatorios para realizar diversos trámites escolares. En julio pasado, el Patronato firmó un convenio con el IPN para formalizar el cobro de estos recursos, que actualmente se depositan en cuentas bancarias de la asociación.
Las inscripciones al nuevo semestre y los pagos para acceder a los exámenes de admisión ya se canalizan directamente al Patronato, según la información difundida. La creación de esta figura jurídica y su operación por parte de directivos del instituto fue denunciada por presunto conflicto de interés.
Tras constituir la asociación civil, los directivos involucrados habrían intentado desvincularse formalmente del Patronato durante una asamblea realizada en septiembre del año pasado, de acuerdo con la denuncia.
Además de Reyes Sandoval, participaron en la creación y operación del Patronato Javier Tapia Santoyo, antes de ser destituido como secretario de Administración del IPN por una investigación sobre enriquecimiento ilícito y desvío de recursos; Marx Yazalde Ortiz, abogado general del IPN; e Ismael Jaidar Monter, secretario general del instituto.
