El arresto del empresario venezolano Álex Saab, ocurrido este miércoles por orden de la justicia de Venezuela, generó tensiones inmediatas dentro del obradorismo duro en México, al reactivar señalamientos sobre relaciones políticas y comerciales tejidas durante el sexenio anterior.
Saab es considerado una figura clave del régimen chavista. Tras haber estado preso en Estados Unidos, fue liberado durante la administración de Joe Biden como parte de acuerdos iniciales con el gobierno de Nicolás Maduro. Durante años fungió como arquitecto de los esquemas comerciales del régimen venezolano, diseñados para operar en los márgenes de la economía internacional ante el régimen de sanciones impuesto a Caracas, proceso que lo llevó a acumular una fortuna multimillonaria y a estrechar vínculos con México.
En ese contexto, Saab habría sido el enlace entre el chavismo y Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), la paraestatal impulsada por Andrés Manuel López Obrador para garantizar el abasto alimentario. Segalmex, señalada como uno de los principales focos de presunta corrupción del sexenio pasado, habría mantenido relaciones con Saab para operaciones que permitieron el lavado de activos, según los señalamientos que ahora vuelven a cobrar relevancia.
La detención del empresario coloca como figura de riesgo a personajes cercanos al expresidente, entre ellos Leonel Cota, actual subsecretario de Agricultura, quien fue el segundo responsable de Segalmex y habría sostenido una relación directa y constante con Saab. El impacto también alcanza al ámbito electoral, ya que Manuel Cota Cárdenas, hijo del funcionario y diputado federal, busca la gubernatura de Baja California Sur el próximo año.
Dentro de esta trama aparece también el senador Adán Augusto López Hernández, quien cuando estuvo al frente de la Secretaría de Gobernación habría advertido a López Obrador sobre posibles problemas con Estados Unidos derivados de las relaciones de Cota con Saab.
En contraste, se señala que el actual secretario de Economía, Marcelo Ebrard, mantuvo una postura cauta durante su gestión como canciller, al guardar distancia de los diplomáticos mexicanos vinculados con Saab y de los asuntos relacionados con Caracas.
