Las gestiones de la Secretaría de Relaciones Exteriores para conocer si Alemania otorgaría el placet a Adán Augusto López Hernández como embajador en Berlín terminaron en una negativa, lo que precipitó su salida de la coordinación del bloque oficialista en el Senado y redefinió su papel dentro del movimiento.
De acuerdo con versiones recogidas en círculos diplomáticos, la respuesta del gobierno de Friedrich Merz se hizo esperar varias semanas y fue comunicada a inicios de enero mediante un salvoconducto de alto nivel, sin ofrecer mayores explicaciones. La negativa se sumó a antecedentes similares, como el rechazo previo a la designación de Alejandro Gertz Manero, quien tras ese episodio buscó la representación en Madrid y finalmente fue enviado a Londres.
El mensaje desde Berlín fue interpretado como una señal clara de que Alemania no es un destino viable para políticos mexicanos bajo observación de Washington, según comentarios difundidos en el ámbito diplomático, donde incluso se ironizó sobre posibles nuevos nombres para esa sede.
Ante ese escenario, y tras otro rechazo silencioso de una nación europea, el oficialismo resolvió que López Hernández dejara la coordinación senatorial y se concentrara en la operación política del distrito cuya cabecera es la Ciudad de México, espacio desde el cual busca mantener su alianza con Andy López Beltrán, aun frente a la incomodidad de Clara Brugada.
La decisión se inscribe en un momento sensible de la relación con Estados Unidos, que ha llevado al gobierno a evitar fricciones internas y externas. En ese contexto se enmarcan otros movimientos recientes, como el fin del envío de petróleo a Cuba, el relevo en la Guardia Nacional, ajustes en la Fiscalía General de la República y la remoción del titular del CIDE.
El anuncio de la salida de López Hernández también se vio acelerado por la ejecución de familiares de Mario Delgado, hecho que, según versiones dentro del gabinete, antecedería a su eventual salida de la Secretaría de Educación Pública.
Aunque Adán Augusto había recuperado margen ante Palacio Nacional tras operar la salida de Gertz Manero de la Fiscalía, el giro en la relación bilateral terminó por relegarlo del primer plano político, una determinación que fue bien recibida por sectores de la bancada del Senado, donde existía inconformidad por decisiones unilaterales y recortes presupuestales.

¿La presidenta permitirá que cobré del erario sin estar como senador en 2024? Y no nos venga con el cuento de que ella no se mete en procesos de Morena, cuando es evidente que palomera todos los movimientos. ¿Para cuándo Andy? Otro impresentable de los muchos que acomodó Andrés y Claudia aceptó.