La renuncia de Adán Augusto López como coordinador de los senadores de MORENA fue una decisión acertada –aseguran adentro del partido guinda –porque aísla los cables del conflicto, el golpeteo mediático y los rumores que durante meses sacudieron al exgobernador de Tabasco por sus presuntas relaciones con el crimen organizado.
Otros opinan que se trata de su derrumbe político, al cual se precipitó tras el escándalo derivado de la organización criminal La Barredora –brazo del cártel de Jalisco –que encabezaba con su apoyo Hernán Bermúdez Requena, quien huyó del país el año pasado para refugiarse en Paraguay, donde vivía con todos los lujos y de cuyo territorio fue expulsado.
Actualmente está preso en el penal del Altiplano.
Tras el escándalo, que implicó a Adán Augusto López como cómplice y protector del grupo criminal que sembró terror y muerte en Tabasco, Chiapas, Campeche y otras entidades hasta donde llegaban sus tentáculos.
Por ello, la Fiscalía General de la República FGR) , entonces a cargo de Alejandro Gertz Manero, debió investigarlo, integrarle una carpeta de investigación –o varias –por diversos delitos, entre otros, ligas con el crimen.
Además, al llamado hermano del expresidente Andrés Manuel López Obrador también se le acusa de estar implicado en el tráfico de combustibles de dudosa procedencia, de lavar dinero y de obtener, mediante el tráfico de influencias, millonarios contratos en Pemex. Como Notario Público creó varias empresas para favorecer intereses oscuros. Pero el fiscal Gertz Manero cerró los ojos y desoyó todos los señalamientos contra el político tabasqueño, a quien no pocos han calificado como “cínico”.
La renuncia al cargo de coordinador de los senadores de MORENA, sin embargo, no apaga el conflicto. Quizá Adán Augusto pensó que con esa decisión quedaría fuera de los reflectores de la prensa –nacional y extranjera –que lo han señalado por sus trastupijes como gobernador de Tabasco, secretario de Gobernación y líder de los morenistas en el Senado.
Adán Augusto López es uno de los políticos mencionados en la llamada lista de Washington que presuntamente están bajo investigación por sus presuntos nexos con el crimen organizado. Hasta ahora nada ha sido confirmado, pero las versiones siguen arreciando, sobre todo ahora que el mandatario estadunidense, Donald Trump, ha insistido en que quiere a políticos para procesarlos.
López Hernández dice que tomó la decisión de dejar la coordinación política de MORENA en el Senado para dedicarse a operar la elección del 2027, que no está nada fácil, pues están en riesgo las diecisiete gubernaturas que ganó con el apoyo del crimen en 2021 –según denuncias presentadas por los partidos PRI, PAN y PRD ante la OEA –debido a que la mayoría de los actuales gobernadores han sido acusados públicamente se tener nexos criminales. Algunos casos son los de Rubén Rocha Moya (Sinaloa), Marina del Pilar Ávila (Baja California) y Américo Villarreal (Tamaulipas).
Lo que debe tener y bien claro el señor Adán Augusto López es que sus antecedentes lo persiguen como su sombra. A dónde vaya o se refugie no podrá librarse de sus antecedentes oscuros. Ya son parte de su historia negra.
Antes de su salida de la coordinación de los senadores –no del Senado, pues mantiene el fuero –se dijo y trascendió con mucha insistencia la versión de que la presidenta Claudia Sheinbaum le había propuesto una embajada.
Se había manejado que la de Francia –donde estudió una maestría con Felipe Calderón –; también se habló de Cuba, Brasil y Portugal. Al final nada se concretó. Adán Augusto, según dijo la presidenta, le informó a la secretaria de Gobernación, Rosa Isela Rodríguez, su decisión de separarse de la coordinación de los senadores de MORENA, lo que deja entrever diferencias entre ambos, aunque en el discurso sostienen el mismo propósito mantener la unidad del partido.
Lo cierto es que con un personaje como Adán Augusto López en la operación política de la elección del 2027 permite rememorar los tiempos, no muy lejanos, de Mario Delgado como líder de MORENA, quien se alió a cuanto pillo encontró en el camino para obtener recursos y así financiar las campañas de senadores, diputados, gobernadores y alcaldes.
Así surgió el nombre del llamado Rey del Huachicol, Sergio Carmona, quien aportó dinero a MORENA a cambio de que le permitieran trabajar el tráfico de gasolinas. El empresario y mafioso terminó ejecutado en una barbería en San Pedro Garza García.
El cártel de Sinaloa fue otro grupo criminal que apoyó económica y logísticamente las campañas de MORENA en 2021. Incluso, la exalcaldesa de Manzanillo, Griselda Martínez, denunció que había lavadores de dinero aportando dinero a la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum. Tal denuncia la hizo para alertar a su partido de los riesgos.
Pero lo que pasó fue que la exalcaldesa y entonces fuerte aspirante al Senado de la República fue expulsada por Mario Delgado del partido, junto con Adán Augusto López, y la abandonaron a su suerte, pues ya tenía varias amenazas de muerte que actualmente la mantienen bajo el miedo. Vive refugiada en un búnker.
Sobre la denuncia de Martínez, ninguna autoridad integró carpetas de investigación. Lo dicho por la exalcaldesa fue totalmente desoído por los altos mandos de MORENA –incluida la entonces candidata presidencial Claudia Sheinbaum –: por eso ahora llama poderosamente la atención que
Adán Augusto López se ocupe de la operación política rumbo al 2027.
Acaso el exgobernador de Tabasco será el nuevo enlace de MORENA con el crimen para manejar el tema electoral, así como lo hizo Mario Delgado como dirigente de ese partido?
¿Le servirá a MORENA la tarea de Adán Augusto conociendo sus antecedentes? Aunque él asegure que ninguna autoridad lo investiga, lo cierto es que ahí están los hechos que lo implican. Si no lo quisieron enjuiciar fue por órdenes del señor de Palenque, quien sigue moviendo las piezas a su
antojo desde La Chingada.
Haga lo que haga y vaya a donde vaya, el estigma del crimen seguirá a Adán Augusto. No sólo como una sombra, sino porque sus negros antecedentes ya son parte de su historia criminal y política.