La Fiscalía General de la República (FGR) informó que la causa del accidente del Tren Interoceánico en Oaxaca, que dejó 14 personas muertas y alrededor de un centenar de heridos, fue el exceso de velocidad con el que operó el maquinista durante gran parte del trayecto previo al siniestro.
En un mensaje difundido por video, la fiscal Ernestina Godoy detalló que el operador condujo a velocidades de hasta 110 kilómetros por hora en tramos donde el máximo permitido era de 70, y que esta condición se mantuvo por más de una hora en un recorrido total de 76 kilómetros.
De acuerdo con datos obtenidos de la caja negra de la locomotora, en el tramo donde ocurrió el accidente, que incluía seis curvas, el tren circulaba a 65 kilómetros por hora, pese a que la velocidad máxima autorizada en esa zona era de 50 kilómetros por hora.
Godoy descartó que las condiciones de las vías, los rieles, los durmientes, el balastro o los trenes hayan sido factores determinantes del siniestro. Precisó que no se detectaron daños en la superestructura ni en la subestructura ferroviaria, más allá de aquellos directamente atribuibles al impacto.
La fiscal también señaló que no se encontraron fallas mecánicas en las dos máquinas ni en los cuatro coches, con un peso aproximado de 400 toneladas, tras la revisión de ruedas, superficies de rodadura y sistemas de acople. Asimismo, indicó que el sistema de frenado funcionaba correctamente, ya que en tramos previos al accidente el tren redujo su velocidad e incluso se detuvo por completo en estaciones.
Sin embargo, no se explicó por qué durante el trayecto previo, en el que hubo al menos dos paradas, no se activó ningún sistema de alerta o mecanismo automatizado que obligara a reducir la velocidad. El informe fue grabado y difundido sin la presencia de reporteros ni espacio para preguntas.
El maquinista Felipe de Jesús Díaz Gómez fue detenido el lunes pasado en Palenque, Chiapas, y se encontraba en la delegación de la FGR en Tuxtla Gutiérrez, acusado de homicidio culposo y lesiones culposas.
Godoy agregó que las investigaciones y peritajes de campo continuarán, a fin de determinar si existieron otros factores que influyeran en el accidente, aunque sostuvo que hasta ahora no hay elementos que apunten a una causa distinta al exceso de velocidad.
El Tren Interoceánico opera sobre vías Clase 3, utilizadas principalmente para carga, con velocidades máximas de 64 kilómetros por hora, y hasta 97 kilómetros por hora en trenes de pasajeros, de acuerdo con la clasificación de la Federal Railroad Administration (FRA) de Estados Unidos. Las locomotoras en operación tienen entre 25 y 45 años de antigüedad.
En contraste, el Tren Maya cuenta con vías Clase 5, sistemas modernos de señalización y trenes nuevos con frenos de emergencia, lo que permite velocidades de hasta 145 kilómetros por hora en transporte de pasajeros.
El especialista ferroviario Carlos Barreda señaló que aún falta información para determinar plenamente las causas del siniestro y advirtió que no puede atribuirse a un solo factor, ya que las periciales de vías y equipo rodante requieren más tiempo. También indicó que los trenes cuentan con sistemas automáticos de control y limitación de velocidad, los cuales, en este caso, presuntamente no funcionaron.
