A pesar del descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el pasado 28 de diciembre en Oaxaca, que dejó 14 personas muertas y cerca de 100 heridas, la Secretaría de Marina (Semar) no detuvo la operación del ferrocarril.
De acuerdo con documentos oficiales, la dependencia tenía conocimiento de los riesgos derivados de la temporada de lluvias, los cuales ya habían afectado la infraestructura en 2024, así como de la necesidad urgente de realizar obras para garantizar la seguridad en la ruta.
Sin embargo, el servicio continuó activo, y posteriormente se adjudicaron contratos de emergencia para atender los daños en los taludes del tramo de Chivela a La Mata, uno de los puntos más afectados.
El 7 de febrero de 2025 se otorgó un contrato por 255 millones de pesos a Infraestructura Capital Mexicano S.A. de C.V. para estabilizar los taludes entre el 10 de febrero y el 8 de agosto. Más tarde, y tras nuevas afectaciones por lluvias más intensas que las del año anterior, la misma empresa recibió otra adjudicación directa por 103 millones de pesos para continuar con los trabajos del 18 de septiembre al 16 de diciembre. La supervisión fue encargada a Comercializadora y Desarrollos Tecnológicos Calzadas S.A. de C.V., con un pago de 31 millones de pesos.
La Semar también compró en noviembre una grúa de 103 millones de pesos para atender descarrilamientos, adjudicada a Caji Adventure, y contrató la construcción de un muro de contención en el mismo tramo a Elena Díaz y Asociados, por casi 18 millones de pesos. Todas las adjudicaciones fueron directas, justificadas en el artículo 54 de la Ley de Obras Públicas por razones de fuerza mayor.
Pese al accidente mortal, los trenes siguen circulando por la misma ruta, mientras tres personas lesionadas en el descarrilamiento presentarán hoy una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra constructoras, contratistas y servidores públicos presuntamente involucrados.
La FGR confirmó que continúa con las diligencias por el percance ocurrido en la comunidad de Nizanda, Oaxaca, donde ocurrió el descarrilamiento apenas un año después de la inauguración oficial del Tren Interoceánico, realizada el 23 de diciembre de 2023 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador.
Con información de El Universal.
