Un joven abogado de 24 años murió y una mujer resultó herida luego de que elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) dispararan contra el vehículo en el que viajaban en Culiacán, Sinaloa, en un hecho ocurrido la tarde del martes 13 de enero, alrededor de las 16:40 horas, de acuerdo con reportes oficiales y versiones difundidas por autoridades estatales.
La víctima fue identificada como Fernando Alan Cháidez, recién egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Sinaloa, quien realizaba su servicio social en el Poder Judicial local. De acuerdo con la información disponible, el ataque ocurrió cuando militares perseguían a presuntos integrantes del crimen organizado y habrían confundido el automóvil de la pareja con el de los sospechosos, quienes lograron escapar.
El hecho se registró en una zona céntrica y transitada de la capital sinaloense, cuando la pareja se dirigía a un gimnasio. Fernando Alan Cháidez murió en el lugar, mientras que la mujer que lo acompañaba fue trasladada para recibir atención médica por las lesiones de arma de fuego.
El caso ha sido comparado con otro incidente ocurrido en mayo pasado en Badiraguato, donde dos niñas de 7 y 11 años murieron tras resultar heridas por disparos realizados por militares, también en un presunto error durante un operativo. En ese hecho, 12 elementos de la Sedena permanecen detenidos, mientras que en el caso de Culiacán no se ha informado sobre posibles sanciones o detenciones.
La Sedena ha señalado únicamente que existen investigaciones en curso. Un vocero de la dependencia reiteró este domingo que el caso se encuentra bajo análisis de las autoridades correspondientes.
Este fin de semana, familiares y ciudadanos realizaron una marcha en Culiacán para exigir justicia por la muerte de Fernando Alan Cháidez, movilización que reunió a cientos de personas. En declaraciones difundidas por medios, Bryan Humberto Cháidez, padre del joven, expresó que busca que se esclarezcan los hechos y se deslinden responsabilidades.
Tras el ataque, versiones iniciales difundidas de manera extraoficial señalaban que en el vehículo de las víctimas se habían encontrado armas, lo que posteriormente fue desmentido por la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, que aclaró que las armas fueron localizadas en el automóvil de los presuntos delincuentes, quienes habrían arrojado ponchallantas para obstaculizar la persecución militar antes de abandonar el vehículo.
Según esa reconstrucción, Fernando Alan Cháidez habría frenado al encontrarse con los ponchallantas en la vía, momento en el que se produjeron los disparos por parte de los elementos castrenses.
El caso se da a casi 16 meses del inicio de la confrontación entre facciones del Cártel del Pacífico en Sinaloa, un conflicto que ha mantenido a la entidad con hechos recurrentes de violencia armada, principalmente en la zona centro del estado.
