HACE SIETE MESES revelamos aquí que el buque Challenge Procyon transportaba 20 millones de litros de combustibles a Tampico y no 10 millones, como el gobierno de la 4T informó.
Desde junio preguntamos quién se robó la mitad del cargamento que fue decomisado por las Secretarías de la Marina, que comanda Raymundo Pedro Morales, y de Seguridad, la cual es liderada por Omar García Harfuch.
Señalamos que, al ser asegurado por las autoridades, pasó a ser la gota que derramó el vaso en Washington: los halcones de la Casa Blanca emplazaron a la presidenta Claudia Sheinbaum para que combatiera a fondo el huachicol.
Fue la confirmación del contrabando fiscal entre México y Estados Unidos, un negocio que superaría los 100 mil millones de pesos cada año, y que Andrés Manuel López Obrador siempre lo negó.
El gobierno de Donald Trump desplazó a un grupo importante de agentes de seguridad e inteligencia para investigar el tráfico de combustibles y realizar el vínculo con el crimen organizado.
El FBI, la CIA y la DEA trabajan para desenmarañar la trama de fentanilo, migrantes y huachicol, y su lavado de dinero a través de redes vinculadas a funcionarios públicos de las aduanas y Pemex, principalmente.
La piedra de toque fue la publicación, unos días antes del aseguramiento, que hizo el Departamento de Justicia de Pam Bondi, de las reglas de operación de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero.
Era el instrumento de la orden ejecutiva 14209 de Trump para ir tras empresarios, funcionarios y narcos que participan en el huachicol fiscal, o contrabando técnico de combustibles.
De la investigación de ambos países se derivó una de las principales fuentes de la “Lista viva” que tiene el Departamento de Estado, de Marco Rubio, y que está derivando ya en múltiples cancelaciones de visas.
El artífice y administrador de esa estrategia es Christopher Landau, el exsubsecretario de Estado, brazo derecho de Rubio y exembajador de Estados Unidos aquí en el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Sobre el Challenge Procyon, el informe de la Secretaría de Marina (tarjeta 039/2025 del 18 de marzo) precisaba que estaba cargado con 17 millones 429 mil 200 galones de aditivo para aceite lubricante.
Dos semanas después, la misma dependencia, al mando del almirante Morales Ángeles, reportó que había decomisado sólo la mitad de ese combustible. La empresa importadora del petrolífero desde Beaumont, Texas, promovió múltiples juicios de amparo, en los que reclamó la confiscación de cinco millones 460 mil galones de supuesto aditivo de su propiedad.
Esa cantidad equivale, precisamente, a cerca de 10 millones de litros. ¿Dónde están los otros 10 millones de litros desaparecidos? Todas las señales apuntan al entorno de López Obrador.
NO SÓLO LAS reservas de petróleo de Venezuela, unos 300 mil millones de barriles, son la riqueza más preciada. También lo son las llamadas tierras raras. El país que hasta la semana pasada gobernaba Nicolás Maduro posee abundantes. Las más importantes son niobio, torio, bario, oro, hierro, bauxita y coltán.
Estos minerales pueden tener un precio de 45 mil dólares la tonelada. Son insumos utilizados en la construcción de artefactos de alta tecnología, como reactores nucleares, baterías de alto rendimiento, rayos-X, láseres y combustibles, entre otros. Los depósitos de tierras raras en Venezuela se encuentran en la zona minera conocida como el Arco Minero del Orinoco, en el estado de Bolívar.
Algunas estimaciones gubernamentales sugieren que Venezuela podría tener, por lo menos, 300 mil toneladas métricas de tierras raras dentro de sus reservas minerales en esa región.
Expertos en economía consideran que con el boom de la Inteligencia Artificial (IA) las tierras raras adquirirán más valor e importancia en el futuro cercano, además el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su interés en esos depósitos minerales.
TRAS VENEZUELA, LA administración Trump tiene la mira puesta ya en Cuba. Ese es el siguiente objetivo del secretario de Estado, Marco Rubio. Ayer el presidente de Estados Unidos reiteró que el gobierno cubano del mandatario Miguel Díaz-Canel “está muy cerca” de caer. La estrategia de la Casa Blanca es estrangular económicamente a la Habana, que verá reducidos sus ingresos, tras la captura de uno de sus aliados, el ex presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
¿Hacia dónde se moverá el gobierno del segundo piso de la 4T? La presidenta Claudia Sheinbaum no ha escatimado los apoyos a la isla, pero debe ser más pragmática y funcional, más allá del discurso ramplón de la soberanía. Y es que México puede convertirse en una pieza clave para darle una salida tersa a lo que se ve como un inminente golpe en la mesa de Donald Trump y Rubio, el más interesado en derrocar la dictadura castrista. La doctora tiene al mejor interlocutor entre Rubio y Canel. Se llama Lázaro Cárdenas Batel, su actual jefe de Oficina de la Presidencia.