De acuerdo con PolíticoMX, durante la plenaria que el PAN realiza en Yucatán, uno de los temas centrales es la reforma electoral que el gobierno federal enviará al Congreso y que se perfila como uno de los principales detonantes del próximo periodo ordinario de sesiones.
En reuniones a puerta cerrada, la dirigencia panista ya tiene un diagnóstico claro: la reforma será uno de los principales frentes de choque político, pero confían en que las diferencias internas entre Morena y sus aliados, el PT y el Partido Verde, terminen por frenar la iniciativa o, al menos, desdibujarla de manera significativa.
Entre los asistentes a la plenaria se comenta que los partidos aliados del oficialismo han marcado distancia, al grado de que no han sido informados con anticipación sobre el contenido de la propuesta, lo que ha generado inconformidad y desconfianza en el arranque de las negociaciones.
Panistas consideran que, si ese es el punto de partida, difícilmente se logrará una postura común dentro del bloque oficialista, lo que abriría espacio para obstaculizar la reforma en el Congreso.
En Mérida también se ha señalado que el malestar del PT y del Verde no es casual, ya que ambos partidos se sienten relegados del proceso de consulta y consideran que se les vuelve a solicitar respaldo legislativo sin ofrecerles contrapesos políticos claros.
Para el PAN, este escenario representa una oportunidad estratégica, al reducir los votos automáticos a favor del gobierno y ampliar el margen para el bloqueo parlamentario.
Mientras tanto, en la capital yucateca, los panistas afinan su discurso público y se preparan para el debate legislativo que marcará la agenda política en las próximas semanas.
