La intervención militar no extinguiría el conflicto facineroso, sería peor el remedio que la enfermedad, pues el crimen organizado evoluciona eficazmente en un ambiente de absoluta corrupción, como el mexicano, con masas marginadas en el reino de la impunidad, atenazadas por la ignorancia, sepultadas en la marginación, sin acceso a la justicia ni a servicios sanitarios públicos. Lo primero que se pudre del pescado es la cabeza, sostienen los chinos, y nuestro gobierno está podrido hasta la médula. Los cárteles se adaptan rápidamente, innovan la producción e improvisan nuevas rutas de contrabando con sorprendentes tecnologías.
Imposible olvidar que la Guerra México-Estados Unidos (1846-1848) concluyó con la pérdida de más de 2 millones de kilómetros cuadrados del territorio nacional. La derrota, considerada como el robo más grande de la historia, produjo un resentimiento permanente, un recordatorio de nuestra vulnerabilidad histórica, además, de una fuente de desconfianza respecto al poderoso vecino del norte. A la fecha existe una combinación entre admiración y recelo, en realidad, una herida que jamás ha llegado a cicatrizar. Trump no debería arrancarnos las costras.
EU ha causado heridas profundas e inolvidables en la memoria colectiva de los mexicanos. Si Trump cometiera el imperdonable error de invadirnos militarmente, provocaría la salida de AMLO de su herpetario tabasqueño para que, una vez envuelto en el lábaro patrio, saliera a defender los restos de la patria que él mismo destruyó. Si Washington no desea un vecino devastado al estilo cubano o venezolano, no debería hacer de AMLO otro Castro, otro dictador, enemigo feroz de EU que también sepultaría a México en la miseria.
No, presidente Trump, no: jamás olvide el Yankee, Go Home!, pues, entre otras consecuencias desastrosas, convertiría al viborezno y a sus crías, en grandes héroes de la República. Lo mejor que les podría ocurrir a estos desertores de la justicia es pasar a la historia como víctimas de las balas del invasor para ser honrados en el altar de la patria como sus perínclitos defensores, cuando ellos habrían sido los causantes del desastre al haber defenestrado el futuro de México, entre otras razones, a través de sus alianzas innombrables con el crimen organizado.
El narcotráfico afecta a ambos países. México ha fallado en su erradicación y EU en la distribución y en el consumo. No existen las culpas absolutas, solo que el Ejército mexicano no puede burlar la frontera de EU para imponer el orden. Antes de que nos suspendan la venta de gas o de gasolina y paralicen al país, tomemos las medidas idóneas para evitar males mayores de toda naturaleza…
En lugar de todo lo que escribió … debió empezar con sus últimas líneas: ¨Antes de que nos suspendan la venta de gas o de gasolina y paralicen al país, tomemos las medidas idóneas para evitar males mayores de toda naturaleza…¨” y proponer algo. Todo lo demás es relleno inútil. Mi pregunta es cuáles son esas ¨medidas idóneas¨???
¨medidas idóneas¨??? Entregar en bandeja de plata las cabezas de los políticos de los últimos 6 años que le dieron el país al crimen y que son AMLO,ADAN AUGUSTO,DELGADO ,ROCHA,DURAZO y mas morenistas de primer nivel ¡¡¡¡¡¡¡¡¡ eso es forma y FONDO terminar las alianza CHINA-RUSIA-CUBA ¡¡¡¡¡¡ de este gobierno.