Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela, se declaró inocente este lunes ante una corte federal en Nueva York, luego de ser detenido el sábado en Caracas por fuerzas estadounidenses en una operación militar y trasladado a Estados Unidos junto a su esposa, Cilia Flores, también imputada.
Ambos fueron acusados de cuatro delitos relacionados con narcoterrorismo, entre ellos conspiración para importar cocaína y posesión de ametralladoras. Durante la audiencia, Maduro aseguró, mediante un intérprete, que sigue siendo “presidente de su país” y se describió como “un hombre decente”, pero fue interrumpido por el juez federal Alvin Hellerstein. La próxima audiencia fue fijada para el 17 de marzo.
La Fiscalía General de Estados Unidos imputa también a su hijo, Nicolás Ernesto Maduro (“Nicolasito”); al exministro del Interior, Diosdado Cabello, y a otros altos funcionarios del gobierno venezolano, acusándolos de formar parte de una estructura criminal dedicada al tráfico internacional de drogas.
El documento de acusación, firmado por el fiscal federal Jay Clayton, sostiene que Maduro lideró una red que intentó inundar Estados Unidos con cocaína, en coordinación con grupos como las FARC, el Tren de Aragua, el Cártel de los Soles y el Cártel de Sinaloa.
Durante la comparecencia, Maduro fue presentado esposado y con uniforme carcelario, mientras que Flores portaba una venda en la frente y presentaba hematomas, presuntamente provocados durante su captura. Su defensa calificó el operativo como “un secuestro militar”.
El caso está en manos del juez Alvin K. Hellerstein, de 92 años, con casi tres décadas de experiencia y trayectoria en casos de alto perfil. También lleva actualmente el proceso contra Hugo “El Pollo” Carvajal, exjefe de inteligencia chavista, quien recientemente se declaró culpable y podría colaborar como testigo.
Afuera del tribunal en Manhattan, grupos opositores y simpatizantes de Maduro se enfrentaron verbalmente, en medio de fuertes medidas de seguridad. Mientras unos pedían su liberación, otros exigían justicia por los años de crisis en Venezuela.
Maduro es perseguido por la justicia estadounidense desde 2020, cuando el entonces fiscal general William Barr presentó los primeros cargos en su contra durante el gobierno de Donald Trump.
