De acuerdo con diagnósticos internos basados en encuestas rumbo al proceso electoral de 2027, la mayoría de los 13 estados actualmente gobernados por Morena serían ratificados en las urnas, aunque la definición de candidaturas ya no dependería de los gobernadores en funciones, sino de la dirigencia nacional encabezada por Luisa María Alcalde.
Este análisis, según operadores de la cúpula morenista enterados de las negociaciones, fue presentado por Luisa María Alcalde Luján y Andrés Manuel López Beltrán durante una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Palacio Nacional.
Las mismas fuentes señalan que los 13 gobernadores habrían aceptado impulsar la revocación de mandato presidencial en 2027, y no en 2028 como se había previsto originalmente, a cambio de mantener influencia sobre las candidaturas locales para sus posibles sucesores.
En entidades como Zacatecas, Campeche, Guerrero, San Luis Potosí, Sonora, Quintana Roo y Baja California, los mandatarios estatales ya habrían sido desplazados en la conducción política interna, con equipos cercanos a Luisa María Alcalde asumiendo el control de las decisiones estratégicas dentro del partido.
En ese contexto, figuras como Layda Sansores, la familia Salgado en Guerrero, Alfonso Durazo en Sonora y Marina del Pilar Ávila en Baja California habrían perdido peso dentro de la dirigencia nacional, ya sea por decisiones administrativas o por omisiones en sus gobiernos, lo que abrió espacio a cuadros ligados al grupo político de la Ciudad de México.
En el caso de Quintana Roo y San Luis Potosí, Mara Lezama y Ricardo Gallardo enfrentarían presiones del Partido Verde Ecologista de México, que exige a Morena ceder las candidaturas en ambas entidades. Mientras en Quintana Roo el Verde no registra altos niveles de preferencia electoral, en San Luis Potosí Gallardo busca impulsar la postulación de su esposa, la senadora Ruth González.
Una situación similar se presenta en Zacatecas, donde el Partido del Trabajo, encabezado por Alberto Anaya, exige prioridad para postular perfiles propios, incluso Saúl Monreal, pese a la cláusula antinepotismo aprobada por Morena.
Junto con Baja California Sur, Colima, Nayarit y Tlaxcala, estos escenarios fueron puestos a consideración de Claudia Sheinbaum por la dirigencia nacional, a la espera de definiciones. La propuesta sobre la mesa, de acuerdo con las fuentes, es adelantar la revocación presidencial para convertirla en una ratificación en 2027, a cambio de flexibilizar el control del partido y de las candidaturas a gubernaturas.
