La mañana del 20 de enero se registró movimiento de vehículos aéreos en el Centro Federal de Readaptación Social número 1, El Altiplano, penal de máxima seguridad ubicado en el Estado de México. Horas después, el Gabinete de Seguridad federal confirmó la entrega de 37 personas a autoridades de Estados Unidos, algunas vinculadas con organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Noreste.
De acuerdo con la lista oficial, entre los 37 trasladados únicamente aparece una mujer relacionada con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), además de diversos sujetos que no están directamente ligados con algún grupo delictivo regional.
Tras revisar los nombres de las personas enviadas y descartar a varios líderes u operadores de alto perfil, Infobae México consultó a Mike Vigil, exjefe de Operaciones de la Agencia para el Control de Drogas (DEA), quien analizó el alcance de las acciones recientes del gobierno mexicano.
Vigil recordó que en febrero de 2025 México entregó a 29 criminales a Estados Unidos, un hecho inédito que no fue clasificado formalmente como extradición y que, al igual que el operativo más reciente, se justificó bajo criterios de seguridad nacional. En ese contexto, coincidió parcialmente con el argumento oficial, al señalar que el traslado de internos al extranjero reduce su capacidad de soborno o de operar desde prisión.
No obstante, el exfuncionario advirtió que los perfiles entregados recientemente no tienen el mismo peso criminal que en envíos anteriores. “Los que mandaron el año pasado, casi todos eran capos relevantes. La mayor parte, en este caso, no tanto”, señaló. En la lista actual, 20 de los 37 sujetos no están asociados de manera directa con organizaciones criminales específicas.
Vigil también alertó sobre la posibilidad de nuevas presiones o acciones por parte del gobierno de Estados Unidos hacia México, y subrayó la necesidad de que el país vecino atienda el tráfico de armas hacia territorio mexicano. En ese contexto, consideró que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo debe mantener la política de coordinación y colaboración bilateral en materia de seguridad.
Con este traslado, en menos de un año y durante la administración de Sheinbaum, México ha entregado a más de 90 personas a las autoridades estadounidenses, de acuerdo con el recuento de los operativos realizados.
