La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, sostuvo el jueves una reunión con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca, días después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. El encuentro marcó el primer cara a cara entre ambos y ocurre en un momento de redefinición del poder político en Venezuela.
Machado, de 58 años, huyó de Venezuela en diciembre y ahora compite con otras figuras del gobierno venezolano por atención e influencia ante Washington, en un contexto de transición política y económica tras la caída del régimen de Maduro.
Luego del almuerzo, la dirigente calificó la reunión como “muy buena” y “genial”, sin confirmar si entregó a Trump el Premio Nobel de la Paz, como había sugerido previamente. En octubre, Machado fue galardonada con dicho reconocimiento por su lucha contra lo que el Comité Noruego del Nobel calificó como una dictadura en Venezuela.
Durante la visita, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que Trump valora la figura de Machado, pero considera que aún no cuenta con el respaldo suficiente para liderar Venezuela a corto plazo. “El Presidente esperaba una conversación positiva con la señorita Machado, quien es realmente una voz notable y valiente para muchos del pueblo de Venezuela”, declaró Leavitt ante medios.
Maduro se encuentra actualmente detenido en Nueva York, acusado de narcotráfico, luego de una redada militar estadounidense realizada el pasado 3 de enero en Caracas. Tras su captura, Delcy Rodríguez, ex vicepresidenta del régimen, asumió como presidenta interina el 5 de enero bajo supervisión de Estados Unidos, según reportes oficiales.
En entrevista con Reuters, Trump elogió a Rodríguez y afirmó que “ha sido muy bueno tratar con ella”, destacando que su enfoque actual está en la reconstrucción económica de Venezuela y en garantizar el acceso estadounidense al petróleo del país.
Machado, ingeniera industrial de formación, se ocultó tras las elecciones presidenciales de 2024, luego de que autoridades electorales afines a Maduro declararan su reelección en una votación ampliamente considerada fraudulenta.
Desde la caída del régimen, diversas figuras de la oposición, exiliados y actores políticos en América han expresado su esperanza en que Venezuela comience un proceso de democratización bajo la nueva administración.
