No hay justificación para la compra de las nueve camionetas de lujo Jeep Grand Cherokee blindadas, que fueron asignadas a cada uno de los ministros de la Suprema Corte (del Acordeón).
Se estima que cada unidad cuesta entre un millón 100 mil y un millón 700 mil pesos. El costo total del vehículo depende del nivel del blindaje. El nivel III ronda entre los 2.2 y 2.4 millones, incluyendo la camioneta base. Un nivel IV (contra rifles de alto poder) puede subir a 3 o 4 millones, según un cotejo con empresas certificadas que hicimos en internet.
En el colmo del mal ejemplo, las camionetas para los “guardianes de la Constitución” las emplacaron en Morelos, supuestamente para no pagar tenencia.
* Esta adquisición es un ultraje a la “austeridad republicana” y a la “justa medianía” que Andrés Manuel López Obrador incluyó en su discurso político para atraer el voto de los desposeídos.
El silencio del expresidente es elocuente. No se atreve a salir para condenar esos y otros excesos, como los negocios de Amílcar Olan y El Clan, el huachicol fiscal que involucra a la Marina Armada; Adán Augusto y La Barredora; Abelina y su collar de Van Cleef & Arpels, valuado en 227 mil pesos…
A López Obrador le pudo más la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro. Después de que los gringos lo sacaran en pijama de sus aposentos en Caracas, junto con su esposa, rompió su silencio autoimpuesto para condenar el “prepotente atentado a la soberanía del pueblo venezolano”.
Ni una palabra ha dicho de la violación de la Ley Federal de Austeridad Republicana, que entró en vigor en noviembre del 2019, cuando él era presidente.
El artículo 16 de esa ley prohíbe, cito, “las compras o arrendamientos de coches de lujo, remodelaciones lujosas e innecesarias y el derroche de servicios básicos”.
* La explicación oficial de “La Corte del Acordeón” mueve a risa. Dice que la compra se hizo con el objetivo de garantizar la integridad personal de quienes desempeñan funciones de alta responsabilidad. El comunicado oficial agrega: “Las unidades en uso ya no cumplían con los estándares de seguridad. Su continuidad compromete su operación. La adquisición responde a criterios de prevención, seguridad institucional, y no a consideraciones discrecionales”.
A la presidenta Sheinbaum, quién pidió un informe de la transacción, le respondieron con una opaca “nota informativa”, que ella misma describió en la mañanera: “Había un contrato de renta de vehículos y decidieron sustituirlo por la compra y ahorrar más de mil millones de pesos”.
Aquí cabe la pregunta: ¿qué clase de arrendamiento era ése que sustituirlo permite un ahorro de ese tamaño? ¿Desde cuándo existe? ¿Quién lo hizo? ¿Mil millones?
Me queda claro que optar por vehículos de lujo es un exceso innecesario que contrasta con las condiciones económicas precarias por las que atraviesan millones de mexicanos.
¿No había alternativas más modestas que cumplieran con el objetivo de protección de los ministros? Por supuesto que sí.
* El gobierno de la presidenta Sheinbaum presume casi cotidianamente la reducción de homicidios en alrededor de 40%; robo de vehículos, secuestro, capos capturados, decomisos récord de droga… Pero los supuestos avances no permean en la sociedad. El Inegi dio a conocer ayer que 63.8% de la población de 18 años o más, residente en 91 áreas urbanas de interés, consideró que era “inseguro” vivir en su ciudad.
Lo anterior “representa un cambio estadísticamente significativo en relación con el porcentaje que se registró en diciembre de 2024 (61.7%)”, puntualiza.
Las ciudades con los mayores porcentajes de la población que percibió más inseguridad fueron Uruapan (88.7%), Culiacán (88.1%), Ciudad Obregón (88.0%), Ecatepec de Morelos (88.0%) e Irapuato (87.3%). Más datos: 72.3% de la población manifestó sentirse insegura en los cajeros automáticos localizados en la vía pública y 64.9%, en las calles.
* Lo leí en Le Monde. Es parte del editorial que el prestigiado vespertino francés dedica a la intervención del presidente Trump en el Foro Económico de Davos, Suiza, que reunió las élites económicas, políticas y sociales del orbe.
Dice textual: “El discurso (de Trump), tejido de mentiras descaradas, confuso e inconexo, muestra que la crisis entre Estados Unidos y la igualmente obsesivamente despreciada Unión Europea es grave y profunda”.
Trump dijo cosas como:
-Amo a Europa y quiero que le vaya bien, pero no está yendo en la dirección correcta.
-Algunas partes del continente ya ni siquiera son reconocibles debido a políticas que, según él, han debilitado su seguridad, economía e identidad.
-Criticó las políticas de “energía verde”. Las llamó “estúpidas” o no rentables. acusó la migración masiva y el exceso de regulaciones “de izquierda radical” en el viejo continente.
¿Qué tal el vecino, eh?