Los ministros de la Corte del Bienestar han dejado ver la doble cara que les descubrió el poder.
Estos adoradores de la austeridad, honestos, rectos, franciscanos, lopezobradoristas cayeron ante la primera tentación del poder y del dinero a cuatro meses de llegar al cargo, 1 de septiembre de 2025.
Los togados del bienestar heredaron las camionetas Suburban 2021 blindadas de sus antecesores que, dijeron, ya eran viejas y un riesgo para su seguridad, por lo que el lunes 5, de regalo de Reyes, los nueve estrenaron uno de los vehículos más caros del mercado y más representativos del poder económico: una Jeep Cherokee con un blindaje nivel 5 y de cuatro millones de pesos.
Al conocerse esta negación de la austeridad y ante el rechazo público unánime, salieron con un boletín de carcajada y vergüenza a involucrarse más:
Con el pretexto de la prioridad en la reducción del gasto público y la eliminación de prestaciones injustificadas, llevamos a cabo la sustitución del parque vehicular del PJF que presentaba fallas recurrentes y se adquirieron ¡571 vehículos! Y que en la Corte se tuvo conocimiento de diversos incidentes de seguridad derivado del uso de unidades que ya no ofrecían condiciones adecuadas de protección a los ministros en el ejercicio de funciones constitucionales de la más alta relevancia.
Tras el escándalo que llegó a la Presidenta, le dieron vuelta a todos los argumentos de urgente y vital seguridad, y la Corte anunció que no usarían, cuando ya estaban usando, las nuevas unidades y que la controversia pública motivó esa decisión.
Y ayer salió el ministro Hugo Aguilar, que con Lenia Batres firmó la operación, para hablar de austeridad y que él puede ir a la Corte en Metro, que no ha hecho, lo que es la nueva demagogia judicial que reconfirma que el poder los hace iguales.
Así, lo que era indispensable y de seguridad el viernes, dejó de serlo ayer lunes.
Y con la misma caradura.
RETALES
1. DERROCHE. Los mismos ministros de la austeridad se gastaron un millón 254 mil pesos en un ritual de purificación y entrega de bastones de mando de los pueblos originarios para iniciar su nueva era. Pero a los originarios no les pagaron ni un peso;
2. JUSTICIA. La presidenta Sheinbaum estuvo de acuerdo con la secretaria de Ciencias, Rosaura Ruiz, en la destitución de José Antonio Romero Tellaeche como director del CIDE, el mismo que se atrincheró ayer en su oficina y se negó a entregarla; y
3. PERSECUCIÓN. A Romero Tellaeche lo impuso, en noviembre de 2021, en medio del rechazo de la comunidad, la directora del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, apoyada por López Obrador, sustituyendo a Sergio López Ayllón. Luego iniciaría una cacería penal de 33 científicos en uno de los momentos más oscuros, pero más representativos, del estalinismo de la 4T.