Así, como la boda maldita, ha pasado a la historia la famosa boda de Mar Collado (hija del multimillonario abogado Juan Collado) y Gonzalo Zabala, celebrada en mayo de 2019.
Julio Iglesias estuvo en la mesa principal y hay videos en los que canta con el padre de la novia y el expresidente Enrique Peña Nieto.
Es la boda maldita porque varias personas que asistieron cayeron en desgracia política y hasta fueron a la cárcel:
1. Juan Collado (El anfitrión). Dos meses después de la boda de su hija fue detenido en un restaurante de la Ciudad de México. Pasó más de cuatro años en prisión acusado de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
2. Rosario Robles. Asistió como invitada y, poco después, fue vinculada a proceso por el caso de la “Estafa Maestra”. Pasó tres años en la cárcel.
3. Eduardo Medina Mora. Acudió a la boda como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Meses después de la boda, renunció en medio de investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera por transferencias millonarias en el extranjero.
4. Carlos Romero Deschamps. El poderoso exlíder del sindicato petrolero tuvo que renunciar a su cargo poco después del evento, tras décadas en el poder, presionado por investigaciones de la Fiscalía General de la República.
5. Enrique Peña Nieto. Aunque no ha sido detenido, el expresidente vive en España bajo un régimen de “visa dorada” de inversionista. La FGR mantiene abiertas varias carpetas de investigación en su contra…
6. Alberto Elías Beltrán. Fue titular interino de la PGR; ha sido investigado por enriquecimiento ilícito.
7. Alfredo del Mazo. El exgobernador del Estado de México fue señalado en reportajes sobre cuentas ocultas en Andorra.
¿Y Julio Iglesias? Ahora se le investiga en España, y podría ir a la cárcel. Por abuso y agresión sexuales, como ha demostrado una excelente investigación periodística de elDiario.es. Uno más que cae entre los asistentes a la boda maldita. Que se cuiden los otros aún no en total desgracia: son muchos y varios de ellos tienen demasiadas cuentas pendientes.
Aquí algunos nombres de presuntos inocentes y de comprobadamente culpables: dos exministros de la corte suprema, Luis María Aguilar Morales y Jorge Mario Pardo Rebolledo, ambos recordados por bloquear todos los proyectos de la 4T; el exjefe de asesores de EPN, Aurelio Nuño, ahora columnista en el periódico digital hace una semana nacido, integrado por políticos de oposición, casi todos muy aburridos como analistas; José Narro Robles, extitular de la Secretaría de Salud; Manlio Fabio Beltrones, quien en el sistema priista ha sido de todo durante décadas, y todavía tiene cuerda, y Manuel Velasco, uno de los dueños del partido político más corrupto de la actualidad, el Verde, inexplicablemente aliado de Morena —es la más fea mancha en el rostro de la izquierda mexicana—.