Expertos en ingeniería civil y logística de la Universidad Iberoamericana advirtieron que el Tren Interoceánico opera bajo condiciones de obsolescencia técnica y con deficiencias estructurales, al utilizar una vía cuyo diseño data de los años treinta y que originalmente fue concebida para trenes de carga, no para el transporte de pasajeros.
Durante una conferencia dirigida a estudiantes, en la que abordaron la responsabilidad ética y el accidente ocurrido el 28 de diciembre, que dejó 14 personas muertas y más de 100 heridas, los académicos señalaron que la ruta entre Coatzacoalcos y Salina Cruz mantiene los mismos trazos inaugurados en 1907, durante el gobierno de Porfirio Díaz, sin un rediseño geométrico integral.
El ingeniero civil Agustín Ortega García, especialista en caminos y ferrocarriles, explicó que no se corrigieron curvas ni radios de giro, pese a la rehabilitación anunciada en años recientes. “No hay un rediseño geométrico, es el mismo proyecto definido desde los trazos de Porfirio Díaz”, afirmó, al señalar que la modernización se limitó a cambios parciales en rieles y durmientes.
Por su parte, Manuel del Moral Dávila, ingeniero civil y miembro fundador del Consejo Nacional de Ejecutivos en Logística y Cadena de Suministro, indicó que la coexistencia desordenada de durmientes de madera y concreto compromete la estabilidad de la vía, al no existir transiciones adecuadas entre materiales con distintas rigideces. Añadió que la calidad del balasto también ha sido cuestionada y que estos factores no aparecen en el primer informe de la Fiscalía.
Los especialistas recordaron que los trenes utilizados fueron considerados chatarra en países como Inglaterra y Canadá, y señalaron que la rehabilitación respondió más al “tiempo político” que a criterios técnicos, sin atender de fondo las limitaciones de una infraestructura histórica.
Ortega García planteó como hipótesis una posible confusión entre millas y kilómetros por hora en la velocidad reportada por la autoridad, luego de que se señalara que el tren circulaba a más de 110 kilómetros por hora, cuando el límite era de 70. Explicó que 70 millas por hora equivalen a 111 kilómetros, lo que, dijo, no debe descartarse dentro de la investigación.
Ambos académicos pidieron que la indagatoria no quede exclusivamente en manos de la Fiscalía General de la República, sino que sea realizada por equipos técnicos especializados en sistemas ferroviarios, como ocurre en países europeos, para analizar aspectos como curvas, rieles, operación, comunicación, telemetría y medidas de seguridad en tiempo real.
Señalaron que, al estar el Tren Interoceánico construido y operado por la Secretaría de Marina, parte de la información se considera de seguridad nacional, lo que limita el acceso a datos técnicos. Ante ello, solicitaron un informe independiente que permita entender lo ocurrido y prevenir nuevos accidentes.
Finalmente, los investigadores subrayaron que las deficiencias técnicas tienen consecuencias reales y dolorosas, mostraron imágenes de las víctimas y llamaron a que el conocimiento técnico y la ética profesional se impongan sobre decisiones políticas, como parte de la formación de las nuevas generaciones de ingenieros.

Excelente nota !!!
Los morenos no aceptan errores y culparán a quien sea con tal de evadir responsabilidades. No comprenden que van a continuar los accidentes y las muertes de personas inocentes, por su falta de honradez, honestidad y valor civil, finalmente lo que menos les importa son las vidas humanas, mientras ellos hayan robado a manos llenas, lo demás sale sobrando.