El Ejército de Estados Unidos ha comenzado a reducir su despliegue militar en el Caribe, luego de la operación del 3 de enero en la que fue capturado el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, según reportó el diario The New York Times.
Funcionarios estadounidenses, citados de forma anónima por el rotativo, informaron que, pese a la reducción, el gobierno de Donald Trump continuará con operaciones navales en la región, especialmente aquellas enfocadas en la interceptación de presuntas narcolanchas.
Como parte de la reorganización, los buques USS Iwo Jima y USS San Antonio fueron trasladados a aguas al norte de Cuba, en el Océano Atlántico. Ambas embarcaciones están diseñadas para transporte de tropas y operaciones de desembarco anfibio.
Con estos movimientos, el número de tropas estadounidenses en el Caribe disminuiría en unos 3 mil elementos, quedando un contingente aproximado de 12 mil efectivos. Uno de los buques podría regresar próximamente a su puerto base en Norfolk, Virginia.
Desde el verano pasado, Washington ha mantenido el mayor despliegue militar en la región del Caribe en su historia reciente, con el envío de destructores, buques de desembarco y el portaaviones USS Gerald Ford, considerado el más grande y moderno del mundo.
