Una estatua de más de 30 metros de altura dedicada a San Judas Tadeo en el municipio de Esperanza, Puebla, se ha vuelto viral en redes sociales, pero no por motivos religiosos: la apariencia de su rostro ha provocado una oleada de burlas, comparaciones y memes.
La escultura fue inaugurada a inicios de 2026 con el objetivo de convertirse en un símbolo de fe y esperanza para los habitantes del municipio, pero su ejecución artística no convenció a los devotos. Vecinos señalaron que el rostro de la imagen luce desproporcionado y no corresponde con la representación tradicional del santo.
“Más bien es San Mimoso”, “Ese San Juditas está medio feito” y “¿Quién la hizo? Para pedirle que nunca vuelva a hacer una figura” fueron algunos de los comentarios que inundaron redes sociales, donde se multiplicaron los memes sobre la escultura.
Los usuarios no tardaron en señalar que la figura se parece más al cantante Luis Antonio López, conocido como “El Mimoso”, que al santo patrono de las causas difíciles. También la compararon con el actor Manuel “Flaco” Ibáñez y el exfutbolista Francisco “Kikin” Fonseca.
Aunque la estatua conserva la clásica vestimenta de túnica blanca y verde, fue el diseño del rostro el que generó mayor controversia, al grado de convertirse en una atracción viral.
La escultura se ubica en el Cerro de las Tres Cruces, un punto elevado y simbólico del municipio, lo que permite que la figura sea visible desde distintos puntos de Esperanza. La visibilidad ha contribuido a que la escultura, pese a las críticas, se convierta en un inesperado atractivo turístico local.
En contraste, la estatua de San Judas Tadeo más grande del país se encuentra en Badiraguato, Sinaloa. Con una altura de casi 28 metros, fue elaborada con resina epóxica por el artista Fidel Chaídez, quien la moldeó en barro durante cuatro meses antes de ensamblarla en el Parque ‘El Mirador’, rodeado de montañas.
La figura sinaloense se ha consolidado como un verdadero ícono de peregrinación, un objetivo que la escultura poblana aún no logra alcanzar.
