El presidente Donald Trump anunció este sábado que las fuerzas de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro, líder de Venezuela, en una operación militar que incluyó ataques a gran escala en varias regiones del país sudamericano.
El mandatario estadounidense informó que el operativo, realizado en conjunto con cuerpos de seguridad norteamericanos, incluyó la detención de la esposa de Maduro. “Fue una operación brillante”, declaró Trump en entrevista telefónica con The New York Times, sin precisar si la acción contó con autorización del Congreso. Anunció una conferencia de prensa en Mar-a-Lago para dar más detalles.
El gobierno venezolano, a través de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, aseguró que no se conoce el paradero de Maduro y exigió a Trump pruebas de que se encuentra con vida. Las autoridades venezolanas también denunciaron ataques en Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, y declararon estado de emergencia.
De acuerdo con funcionarios venezolanos, hubo muertos tras los bombardeos, aunque no se ha determinado una cifra oficial. Estados Unidos no reportó bajas entre sus elementos y evitó pronunciarse sobre las víctimas venezolanas.
Durante meses, Trump había intensificado su presión sobre Maduro, a quien su administración acusó de liderar una organización “narcoterrorista”. Desde agosto, el Pentágono desplegó tropas, aviones y barcos en el Caribe, y la CIA realizó un ataque con drones sobre instalaciones portuarias venezolanas. También se ejecutaron múltiples operaciones contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico.
En las últimas semanas, Estados Unidos bloqueó tanqueros petroleros procedentes de Venezuela, lo que desestabilizó el principal ingreso económico del país. Uno de estos barcos fue interceptado cuando transportaba crudo hacia Asia.
Previo a su captura, Maduro habría reforzado su seguridad y cambiado repetidamente de ubicación para evitar ser localizado. Washington ofrecía una recompensa de 50 millones de dólares por información que llevara a su arresto.
El secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó la acción y sostuvo que Maduro debía enfrentar cargos por narcotráfico en tribunales estadounidenses. Por su parte, España ofreció mediar en el conflicto y llamó a la “desescalada y contención”.
