Durante más de un año, el equipo Charros de Jalisco ha operado el Estadio Panamericano sin un convenio legal de por medio, reveló una investigación del semanario Proceso. A pesar de ello, el inmueble fue designado como sede emergente para la Serie del Caribe 2026, en sustitución de Venezuela.
El estadio, propiedad del Ayuntamiento de Zapopan y administrado por el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo (Code Jalisco), carece actualmente de un contrato de operación con la persona jurídica El Ajonjolí de Todos los Moles, SA de CV, empresa responsable del club. Esto contraviene un decreto estatal (29578/LXIII/24), publicado el 12 de octubre de 2024, que autoriza dicho acuerdo por 25 años.
La omisión en la formalización del convenio es atribuida al titular del Code Jalisco, Fernando Ortega Ramos, quien no promovió la firma del documento. Esto ha ocasionado que el organismo estatal deje de percibir ingresos por uso, imagen o patrocinio, además de que se encuentra legalmente desprotegido ante cualquier incidente dentro del estadio.
Previo a este periodo de uso sin contrato, Charros y el Code firmaron un acuerdo temporal del 9 de enero al 30 de noviembre de 2024, en el que se establecían apoyos económicos y responsabilidades de mantenimiento por parte del equipo. Sin embargo, ese convenio no fue renovado ni reemplazado conforme al decreto vigente.
Pese a esta situación irregular, el estadio fue anunciado como sede de la Serie del Caribe 2026 apenas tres días después de que la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) confirmara que México sustituiría a Venezuela como país anfitrión. La decisión se tomó en medio de tensiones políticas y militares entre el país sudamericano y Estados Unidos.
No hay constancia pública de un nuevo convenio especial para la realización del torneo internacional, como sucedió en 2018, cuando el estadio recibió por primera vez este certamen. Actualmente, se desconoce si existen contraprestaciones por el uso comercial del inmueble durante el evento.
El recinto también será utilizado para el concierto del cantante Ricky Martin el próximo 18 de marzo, evento que ya se promueve y vende entradas sin que exista el convenio correspondiente. El espectáculo es organizado por Interdipce Publicidad y su boletera FunTicket, señaladas en varias ocasiones por presuntas malas prácticas comerciales.
Además del caso de los Charros, Proceso documentó situaciones similares en otros inmuebles deportivos administrados por el Code Jalisco. El equipo de basquetbol Astros de Jalisco también opera el Polideportivo Ávila Camacho sin un convenio vigente, mientras que la empresa GS Sports Management México, dirigida por Gustavo Santoscoy, sí cuenta con un acuerdo para el uso del Centro Panamericano de Tenis, aunque con condiciones laxas y sin contraprestaciones claras.
En los tres casos, la falta de control legal podría derivar en investigaciones por parte de la Contraloría estatal y la Fiscalía Anticorrupción de Jalisco. Según un oficio del 16 de octubre de 2025 firmado por Fernando Ortega, el Code solicitó al Ayuntamiento de Zapopan su conformidad para suscribir el nuevo convenio, pero no obtuvo respuesta.
Por ahora, la organización de la Serie del Caribe 2026 sigue en marcha. El 24 de diciembre pasado se presentaron los paquetes de boletos para los 13 partidos del torneo, con precios que van desde tres mil 770 hasta 28 mil 600 pesos.
